Como era de esperar sufro tremendas carencias que sólo podrán ser remediadas asistiendo, previo pago, a los cursos de dianética impartidos por la iglesia.
Me imagino que las preguntas del test han sido diseñadas por un carísimo equipo de sociólogos, psiquiatras y funambulistas, pero me han dejado bastante mal cuerpo. Especialmente las que se refieren al castigo infantil y la invasión de paises. De todas formas, lo más turbador (sic) ha sido que es el primer test de personalidad que hago que no incluye preguntas sobre sexo.
Curioso.