Nunca he dudado del poder de las palabras. Hay miles de formas de decir lo mismo. Pero dependiendo de las palabras seleccionadas, su efecto será completamente diferente. Una disculpa o una riña pueden realizarse de forma que no parezcan ni lo uno ni lo otro, logrando que el interlocutor (o lector) comprenda lo que se le desea transmitir e influyendo en su estado de ánimo. ¿Hay algo más hermoso que echarle una bronca a alguien de forma que no sólo te de la razón, sino que se muestre de acuerdo contigo?
Pero existe otro poder más oculto. Primigenio. Procedente de los albores del lenguaje. Un poder que las palabras generan por su propio sonido y estructura. El auténtico motivo de la poesía, no es decir las cosas bellas, sino generar respuestas en el ser humano antes por la forma que por el contenido.
Yo tengo dos letanías que me acompañan en los momentos malos. Me ofrecen consuelo y me distraen del problema que me preocupa. La primera es de Cervantes, autor cuyas palabras tienen un poder que no es necesario que explique.
En todo hay cierta, inevitable muerte;
mas yo, ¡milagro nunca visto!, vivo
celoso, ausente, desdeñado y cierto
de las sospechas que me tienen muerto.
Este fragmento de un poema me acompaña ante los absurdos de la vida. Al repetirlo una y otra vez, consigo ubicarme en la frontera entre la realidad y la ficción, que es donde realmente ocurren las cosas que nos afectan.
Mi otra letanía es una adquisición reciente. Breve y en inglés, pero igualmente efectiva.
Ride that wave.
Igualmente válida para conciliar el sueño, aprovechando los pulsos hipnagógicos que fluyen desde los resquicios de nuestra mente de lagarto, que para soportar un viaje en avión con excesivas turbulencias.
Admito proposiciones para otras letanías.
lunes, mayo 26, 2008
Publicado por Poncho a las 21:48
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jueves, noviembre 22, 2007
El comentario de Ula en un post anterior, me ha hecho pensar. No estoy de acuerdo.
Quien nada tiene que perder, nada teme.
Los años no traen el miedo, pero traen otras cosas que te pueden hacer descubrirlo.
Yo conocí lo que es el miedo tras tener hijos. Miedo a no poder protegerlos, a no poder darles todo lo que necesiten.
Miedo a la incertidumbre, a que, sin importar que estés haciendo las cosas bien, suceda algo que escapa a tu control, algo que no depende de ti, y que destroza todo lo que quieres y por lo que has luchado.
Miedo a la estupidez de otros a los que no les importa su vida, y por supuesto, mucho menos, la tuya.
El otro que está dentro de mi, es un desconocido al que no temo. No me gusta, pero no le temo.
Publicado por Poncho a las 17:47
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miércoles, octubre 31, 2007
Y entonces dije. Vamos a intentarlo.
Publicado por Poncho a las 22:52
Etiquetas: autojustificaciones
viernes, agosto 03, 2007
martes, abril 03, 2007
Al principio, las aplicaciones Web 2.0 que iban apareciendo tenían cierta gracia. Pero llega un momento en que de tanto rizar el rizo aburren. Algo parecido a lo que ocurre con los capítulos de CSI.
Aunque de vez en cuando aparece alguna a la que le doy una oportunidad. La última ha sido MyCyberTwin.
Resumiendo: te hacen un test de personalidad y a partir de él se genera un bot que puede mantener conversaciones a través de un chat. Se supone que ese bot dirá cosas parecidas a las que dirías tu, y en un mundo ideal sería capaz de suplantarte y después enviarte las conversaciones que ha tenido por ti.
Lo he probado y hemos acabado discutiendo. Mi cibergemelo me ha dicho que no tengo sentido del humor. Me he enfadado y lo he borrado.
Luego me he dado cuenta de que probablemente él (yo?) tenía razón.
Hay días en que me doy asco.
Publicado por Poncho a las 13:53
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jueves, febrero 15, 2007
Hace unos días me desperte pensando que, quizás, votar al PP no sería mala idea. Porque, quizás, si volvieran al gobierno, dejaríamos de oir las quejas, insultos y discusiones a las que, desgraciadamente, todos nos hemos acostumbrado y que no llevan a ningún sitio. Y no es que los otros ayuden precisamente, pero como que se les ve menos...
Afortunadamente me duró poco, ya que es muy probable que ganen sin mi ayuda, así que me evitaré futuros problemas de conciencia. A cambio, he tomado una determinación: Abstinencia absoluta de noticias relacionadas con la política nacional. Llevo unos días aplicando la norma de cambiar de emisora de radio si oigo ciertas palabras clave (batasuna, rajoy, presidente, once, ...), esto ha tenido algunas consecuencias:
- Echo de menos la radio mientras desayuno
- He vuelto a Radio 3 (de donde nunca debí irme) y Radio 2
- Leo mucho más rápido los periódicos
- Ha dejado de dolerme el estomago
Es triste haber llegado a esto, pero sinceramente, no puedo más.
Publicado por Poncho a las 09:16
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martes, febrero 13, 2007
"Sono la tua nova fisioterapista"
Es como si me hubiesen robado un sueño erótico y hecho una película con él...
Publicado por Poncho a las 11:09
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miércoles, enero 31, 2007
Pues eso. Por qué voy a tener que dar explicaciones...
Y no es que no pueda.
Mismamente por haber descubierto que cumplo años el mismo día que Julio Cesar Chavez y Alberto Fujimori.
O que los menonitas de EEUU tienen disponibles fondos de inversión religiosamente correctos.
O que llevo dos noches durmiendo (solo) en dos hoteles diferentes.
Publicado por Poncho a las 00:08
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