jueves, enero 22, 2004

Leyendo un foro técnico sobre seguridad IT, he visto algo que me ha llamado la atención. Había un mensaje escrito por un tal "Dante Mercurio"
¡Qué pedazo de nombre!
Tiene connotaciones mitológicas y artísticas. Con ese nombre debería ser una especie de mensajero alado que le llevase a Beatriz las últimas noticias ocurridas en los anillos del cielo y el infierno. Pero parece que el pobre se ha quedado en consultor.
De todas formas es curioso como, muchas más veces de las que la lógica de la casualidad debería permitir, el nombre está íntimamente relacionado con la profesión. Hay nombres apropiados para abogados, economistas, políticos, etc...
Me encantan los nombres de los árbitros de fútbol:
Lopez-Nieto
Japón-Sevilla
Urizar-Azpitarte

O si te apellidas Stampa-Braun, qué más podrías ser que gran abogado de más grandes causas.
Uno de los nombres que estuvo de moda en mi generación fue Borja. Yo he tenido montones de compañeros y amigos llamados Borja, y curiosamente la mayor parte de ellos estudiaron (o lo intentaron) Empresariales, ¿sabes? Ahora, por la edad, están empezando a aparecer en la vida pública así que no será raro que acabemos teniendo un ministro de economía que se llame Borja María de la Fuente y Riego (o algo parecido).

Siempre he pensado que si yo fuese comadrona, no me podría resistir a decir lo siguiente:

(el parto ha sido un éxito y...)
-y ¿cómo se va a llamar?
-Luisa Elena Ortiz de Cepeda
-Enhorabuena, han tenido ustedes una aristócrata