sábado, enero 19, 2008

¿Sabes esa sensación de tener en la punta de la lengua una novela en tres volúmenes...?

viernes, diciembre 21, 2007

Los Estados Unidos no dejan de sorprenderme. Esta semana he descubierto dos nuevos inventos de esa gran nación. El primero son las Casas del Infierno (Hell Houses). Éstas son la versión cristiano-fundamentalista del tren de la bruja. En ellas se representan escenas sobre los comportamientos que nos harán candidatos al infierno. Por diez módicos dolares (los menores pagan la mitad), podemos asistir a precisas recreaciones de los efectos del alcoholismo y la drogadicción, violencia doméstica, abusos sexuales, homosexualidad, aborto, adulterio y sexo prematrimonial entre otras aberraciones. Fantástico para pasar una entrañable y familiar tarde de domingo.
El segundo invento es el Anal bleaching. Casi no me atrevo a traducirlo: blanqueamiento anal. Sí. No es más ni menos lo que parece. La penúltima moda de mutilación/adorno corporal consiste en blanquear ese privado círculo de piel. Dicen las malas lenguas (a saber donde las habrán metido) que algunas de las pioneras de esta práctica han sido Courteney Cox (Monica de Friends) y Katie Holmes (la mamá de TomKitten). Pero ellas lo niegan diciendo que sólo han ido al salón de belleza a hacerse la brasileña.

No se descarta que en el próximo Halloween, algunas hell houses del medio oeste incluyan el anal bleaching entre las representaciones del pecado.

sábado, diciembre 01, 2007

Imágenes Perturbadoras I

La aeromoza está llorando.

jueves, noviembre 22, 2007

El comentario de Ula en un post anterior, me ha hecho pensar. No estoy de acuerdo.

Quien nada tiene que perder, nada teme.

Los años no traen el miedo, pero traen otras cosas que te pueden hacer descubrirlo.
Yo conocí lo que es el miedo tras tener hijos. Miedo a no poder protegerlos, a no poder darles todo lo que necesiten.
Miedo a la incertidumbre, a que, sin importar que estés haciendo las cosas bien, suceda algo que escapa a tu control, algo que no depende de ti, y que destroza todo lo que quieres y por lo que has luchado.
Miedo a la estupidez de otros a los que no les importa su vida, y por supuesto, mucho menos, la tuya.

El otro que está dentro de mi, es un desconocido al que no temo. No me gusta, pero no le temo.

miércoles, noviembre 14, 2007

La TDT hace extraños compañeros de plató (o a lo mejor no tan extraños)

Si le llegan a decir a U-r-d-a-z-i que acabaría comentando el divorcio de una infanta con Terelu...

Hace unos días sentí miedo por segunda vez en mi vida. No el miedo que puedas tener a volar, que también lo tengo. Aunque yo no soy cantante (bien mirado, él tampoco) y no tengo los miles de euros que cuestan las toneladas de combustible derrochadas al abortar el vuelo. Decía que no era el miedo cuando pensamos en el miedo. No era el miedo que tienes al ver una película, ni el miedo a que te suceda algo cuando caminas por la calle en plena noche. Era un miedo cerval, rayando el pánico que impide el raciocinio. Miedo a no poder proteger a los que quieres, a no saber cómo manejar la situación.
Afortunadamente todo acabó bien, pero desde entonces vivo con angustia. ¿Y si vuelve a suceder? ¿y si la próxima vez no tenemos tanta suerte? Me descubro buscando las salidas de emergencia de los lugares que visito. Evaluando la altura de la ventana de la habitación del hotel desde el que escribo. No me gusta. No soy yo. O mejor dicho. Yo no era así.
La vida es una hiena de las peores. Se ríe de tí y se alimenta de tus huesos. Ya puedes planear tu vida con toda diligencia, respetar las normas, no comer grasas ni beber cafeína. No fumar en tu lugar de trabajo, ni en ningún otro. No hablar por el móvil mientras conduces, y, por supuesto, no tocar el GPS. Todo eso da igual, ya que hagas lo que hagas, un militar perturbado te apuñalará en el Metro, una señora portuguesa chocará en dirección contraría contra tí, o tu vecino quemará el edificio en el que vives.

Aviso.

El Valdepeñas me hace productivo.

miércoles, octubre 31, 2007

Y entonces dije. Vamos a intentarlo.

jueves, octubre 25, 2007

Cuando pienso en los años de universidad, una de las primeras cosas que me vienen a la cabeza son las infinitas noches de estudio. Jornadas que comenzaban hacia medianoche y se prolongaban hasta las cuatro o cinco de la mañana. Digamos que en aquella época yo no madrugaba demasiado y no tenía mucho trato con mi familia. La verdad es que lo recuerdo con cariño y algo de nostalgia. Invariablemente unidas al café, los apuntes y el zumbido del ordenador, recuerdo dos voces. Una de ellas la de la conocidísima Gemma Nierga, que en aquella época hacía el programa (que todavía existe) "Hablar por hablar". La otra, menos conocida, pero, para mí, aún más entrañable, era la de Juan Antonio Cebrían, que entonces dirigía el fabuloso "Turno de noche". Su voz, optimista y amable, era un aliciente (de los pocos) que me animaba a empezar la jornada de estudio y que hizo que le tuviera un cariño especial. Al volver a la vida diurna dejé de escucharlo con asiduidad, pero de vez en cuando le oía en alguna entrevista o colaboración con otro programa. Era como encontrarse con un viejo amigo. Hoy he visto su cara por primera vez. En un periódico que nunca leo. En la foto de su obituario. Un infarto traidor se lo ha llevado sin avisar, sin darle tiempo a despedirse. Estoy triste y angustiado. Sólo tenía seis años más que yo.
La vida es una serpiente cruel y traicionera.

viernes, octubre 19, 2007

Pre-precampaña blues.

Anuncio públicamente mi renuncia hasta nuevo aviso, a leer, ver o escuchar cualquier noticia relacionada con la actualidad política nacional. Escucharé más música, y leeré los periódicos de atrás adelante hasta la mitad.

He dicho.

jueves, octubre 18, 2007

Pués a mí me ha hecho gracia.

A continuación transcribo una conversación oida en Luxor, Egipto en Septiembre de 2000.

Joan. Diez años. Se dirige al guía de la excursión:
-Y tú, ¿cómo te llamas?
El guía, nubio, sonriente y encantador responde.
-Mi nombre es Hasani.
-Y ¿cómo se dice en catalán?
- !?!?!

No deja de ser curioso teniendo en cuenta que Joan, al contrario que el político en cuestión, ha recibido durante toda su vida educación en catalán.

jueves, septiembre 27, 2007

Es curioso comprobar que hay cosas que nunca cambian. p acaba de empezar primero de primaria y su profesora es un calco de las que me daban clase cuando yo tenía su edad. Gafas de pasta, laca por kilos, anillos de piedras y pendientes de perlas. Desgraciadamente el aspecto no es lo único que tiene de las seños de antes. Mi cruz, durante toda la EGB, fue la caligrafía. Tenía (y tengo) una letra horrible. Irregular y muy distinta a las letras de las caligrafías Rubio, que eran (y resulta que siguen siendo) el modelo a seguir. Dejando al margen que dicha caligrafía siempre me pareció bastante hortera, todavía tengo escalofríos cuando recuerdo aquellas tapas verdes y los dibujos de las formas correcta e incorrecta de agarrar el lapicero.

rubio

Parecía que lo único que importaba a las profesoras era que tuvieses una letra bonita, pues no dejaban pasar la oportunidad de recordarte lo mal que escribías. Bien de palabra o con métodos tan pedagógicos como mantenerte escribiendo a lápiz, cuando tus compañeros lo hacían, dependiendo de su pericia, con bolígrafo o, incluso, con rotulador. Parecía que, el que yo nunca tuviera faltas de ortografía o que fuese capaz de redactar mejor que la mayoría de mis compañeros no era importante. Sólo importaban los garabatos.
p se parece mucho a mí. Lo malo es que lo demás también se parece a como era hace treinta años. A su profesora no parece importarle que sea una niña despierta, con curiosidad, que lee como si tuviera varios años más de los que tiene y que es capaz de situar en el mapa las ciudades más importantes del país. No. Todo eso no importa. Sólo la jodida caligrafía.
Pensándolo bien no se de qué me extraño. Todo lo demás también es así. En este mundo sólo importa lo que pareces, no lo que eres.

martes, agosto 21, 2007

Cada mañana, cada vez que leo el correo, me pregunto por qué no haré un filtro que me evite los mensajes equivocados que llegan a mi cuenta de gmail (parece que poncho es un nombre muy habitual en algunas partes del mundo). De vez en cuando llega alguno que me recuerda por qué no lo hago. Hoy ha sido la suscripción a un sitio porno amateur mejicano y una oferta de cursos en DVD.
Tienen pinta de ser cursos de supervivencia para una economía en crisis, algunos de ellos son:

  • Curso de audiocar i y ii + Manual de fuego por el escape
  • Curso de manualidades y fabricacion de lamparas de lava
  • Curso de tango
  • Curso de astrologia y horoscopologia
  • Manual de agrandamiento peneano
  • Curso de construcciones economicas y de Casas de madera
  • Curso de maquillaje y peluqueria + fabricacion de articulos de belleza y cosmeticos
  • Curso de magia
  • Curso para ganar a la ruleta + manual de ajedrez
  • Curso de recarga de cartuchos
  • Curso de viticultura, enologia + Cria de caracoles
Aparte de los clásicos como el curso de agrandamiento peneano (No funciona. Lo se. No pregunteis), el de astrología y el de tango; algunas de las ofertas me parecen sumamente interesantes, en particular el de fabricación de lámparas de lava y el de artículos de belleza y cosméticos. Sin embargo, el que me ha alegrado la mañana ha sido el que regala el "Manual de fuego por el escape". Parece que hay todo un movimiento social sobre esto. Esperemos que no se haga demasiado popular.

viernes, agosto 03, 2007

sap loca

¿Loca?

Loca me va a volver a mi.

lunes, julio 30, 2007

Quince megas de mensajes de correo,
casi todos quejas de clientes.
Tengo más feeds pendientes
que llamadas en el TreoTM.

Oh, la vuelta de las vacaciones,
más de mil millones de marrones.

miércoles, junio 06, 2007

A finales de los 80, en una emisión de Tocata, vi la actuación de un grupo que en aquel momento me había encantado. Supongo que fueron flor de un día (o dos), porque nunca más volví a saber de ellos. Años, muchos años después, con la inestimable ayuda de los buscadores de Internet investigué un poco a ver si podía hacerme con aquella canción. Sólo sabía que eran un grupo español y recordaba un fragmento de la letra (demasiado ridículo para reproducirlo incluso aquí), pero Google lo puede todo y descubrí que el grupo se llamaba Tiernos Mancebos, eran de Sevilla, y la canción se titulaba "Cada vez que ocurre". Desgraciadamente la canción no estaba disponible, así que lo olvidé.

Esta semana he recibido un comentario a un post de hace un par de años. Mi post, había servido para que alguien encontrase una canción perdida. Me acordé de los Tiernos Mancebos y volví a buscar. Esta vez, gracias a las redes de intercambio, tan odiadas por algunas asociaciones, conseguí, no solo la canción, sino el disco completo. Casi veinte años después puede volver a escucharla.
Fue algo muy extraño, pese a no recordar más que un pequeño (y ridículo, insisto) fragmento de la letra, fue como si acabase de escuchar la canción ayer mismo. Fue emocionante y a la vez interesante, el ver, con la perspectiva que dan los años, cómo eran las cosas que me gustaban en la adolescencia.

Dado que hace mucho que he perdido el sentido del ridículo, adjunto un enlace al tema en cuestión.

Tiernos Mancebos -...

domingo, junio 03, 2007

Aaaaaaah, Internet y sus redes sociales.
Quien no hace amigos es porque no quiere.
Sin ir más lejos, hoy, un granjero chileno heterosexual me ha invitado a su red de amigos.
Maravilloso el siglo XXI

lunes, mayo 28, 2007

Estamos solos. Todos estamos solos.

Virginia vive sola en un mundo en el que nadie puede acompañarla. Ese mundo es suyo, sólo suyo, y es su responsabilidad que exista y siga girando.

Laura está sola ante el vacío que hay tras su vida perfecta; un marido que la venera y un hijo que la adora.

Clarissa sabe que está sola, ante un lejano pasado en el que su vida alcanzó el máximo esplendor. Le avergüenza que los demás lo sepan, así que intenta ocultarlo manteniéndose ocupada. Siendo la anfitriona perfecta, aparentando una seguridad en si misma de la que se ve despojada en cuanto la habitación queda vacía.

Las tres mujeres tienen en común la soledad, y el estar rodeadas de seres que las quieren y que a su vez también están solos. En los momentos en los que las soledades de dos seres se solapan, se abre un vacío oscuro al que ambos se asoman y por un momento se dan cuenta que todavía hay esperanza, que hay otros como ellos, aunque ese momento de luz es breve y vuelve a ser absorbido por las tinieblas de la soledad.

Leonard lo ha dejado todo para cuidar a su esposa, le ha creado una vida a su medida en la que ella pueda construir el mundo que la haga feliz, que la permita olvidar los motivos de su desgracia y por fin convertirse en el ser maravilloso que debía haber sido.

Kitty resplandece con el fulgor de las joyas y las fiestas en el club de campo, con su marido triunfador y la perfección de su vida. Pero una mancha, pequeña al principio, oscurece poco a poco su felicidad. Cuando el motivo de su desgracia aparece, lo hace bruscamente, sin opciones. Es en ese momento cuando su vecina, Laura, ve que Kitty no es tan diferente, que ambas comparten mucho más de lo que pensaba. De hecho, Laura tiene algo que Kitty no tiene: el control de su destino.

Richard hubiese abandonado hacía mucho tiempo el mundo que le fue arrebatado a una edad en la que nada podía hacer. Treinta años después recuerda el mejor momento de su vida, aquel que hizo gris todo lo que vino después, un momento que trató de conservar durante toda su vida. Un momento compartido con Clarissa, y que sirvió a ésta de excusa para cuidarle y convertirle en el centro de su vida, aunque fuese una vida separados por sus propias soledades.

Estamos solos cuando decidimos terminar el juego en el que sólo se puede perder. Seguimos solos cuando nuestros compañeros deciden irse.

“Alguien tiene que morir para que los demás apreciemos la vida”

Porque como dice Clarissa: “Es lo que hace todo el mundo; seguir vivos para los demás”

viernes, mayo 18, 2007

Ayer desayuné al lado de un hombre que tomaba notas en un cuaderno Moleskine. Como si fuese un naturalista del siglo XIX, el hombre escribía las impresiones que le causaba la ciudad y hacía bonitos dibujos, con tinta negra, de edificios y monumentos. El resultado era una hermosura, un cuaderno de viaje a través del cual, su dueño podría revivir una y otra vez las sensaciones que tuvo durante aquellos días de primavera en Madrid.


Le envidié porque daría lo que fuese por ser capaz de crear algo tan bello, sin aparente esfuerzo, disfrutando durante el proceso de creación y anticipando los placeres interminables que algo tan sencillo le depararía en el futuro. Le admiré por la valentía y habilidad que supone el hacer versiones definitivas desde el principio. No poder corregir, o borrar. Plasmar en papel la música que suena en su interior.
Le envidié y admiré antes de tener que volver a la realidad de la ciudad sucia y el trabajo aburrido.

lunes, mayo 14, 2007

Qué es mas gay como sintonía para el móvil:

-"Como una hola" de Rocio Jurado
o
-La música de "Las chicas de oro"