lunes, julio 12, 2004

Estaba convencido de que este post iba a comenzar con la frase: Siempre me pongo nervioso antes de un viaje...
Pero al empezar a escribir, me he dado cuenta de que en realidad debería comenzar: Siempre me pongo nervioso cuando P está embarazada...
He vivido muchos más viajes que embarazos, pero una de las veces que ambos eventos coincidieron, acabó conmigo y con mi equipaje en un ambulatorio de urgencias de un pequeño pueblo en mitad de Castilla.
¿Alguna vez habeis estado convencidos de estar sufriendo un ataque al corazón?
Yo si.
No podía respirar, tenía la garganta seca y una presión horrible en el pecho. Algo inolvidable para cualquier hipocondríaco que se precie. Finalmente, el médico de urgencias me diagnosticó un ataque de ansiedad y me receto un Lexatin cada ocho horas. Lo que más me asustó fue la facilidad que tiene el cuerpo (mi cuerpo) para desarrollar síntomas que no están asociados a ninguna dolencia real. Desde entonces, observo con curiosidad y horror el despliegue de dolores y molestias que me tienen convencido de estar incubando algún tipo de tumor maligno y cuya causa sólo averiguo tras un cuidadoso autopsicoanálisis que invariablemente saca a la luz algún problema, existente, imaginario o potencial que me preocupa (aunque no me haya dado cuenta).
Entre el viaje de mañana y el estado de buena esperanza, me he pasado todo el fin de semana convencido de estar desarrollando un cáncer de los peores. Es domingo por la noche y ya estoy casi completamente convencido (después de mucho esfuerzo) que todo es fruto de mi imaginación... (eso espero)
Mañana P y yo nos vamos de viaje. Sin niña, sin perro, sin familia... Maravilloso. Sólo serán cuatro días, pero voy a tratar de que sean inolvidables.
Os preguntaría si quereis que os traiga algo de Francia, pero ya le he dado a 'Publicar Post'
xD