martes, octubre 14, 2003

Madrid es una ciudad muy agradable... para estar de vacaciones. Porque para vivir y trabajar en ella es espantosa.
Ya me había olvidado lo que supone vivir en esta ciudad. Me he pasado más de una hora en el metro para llegar a la oficina, (y otra para volver, claro). Además debería sentirme afortunado, porque tengo compañeros a los que el viaje les dura el doble.
Después de la jornada laboral, he vuelto a casa. He tenido que agarrar fuerte el maletín de mi portátil en los alrededores de la boca de metro, además, no creo que me vuelva a atrever a sacar mi PDA dentro del vagón.

Strasse: ¿Qué diría si viese a los alemanes llegar a su amado Madrid?
Rick: Hay ciertas líneas de metro donde no les recomendaría que entrasen.


Antes de subir a casa he pasado por un hiper, donde he comprado algunos víveres básicos de supervivencia (yogur, zumo, galletas...) y unas cuantas bombillas, porque la iluminación (más bien la falta de ella) me resultaba deprimente. Sólo se me ha colado una persona en la caja.
La casa en la que vivo en Madrid, pertenece a mi empresa, y es una especie de centro de acogida para los que estamos en las delegaciones provinciales. Casi siempre hay alguien, pero hoy la tengo para mi solo. El piso está bien, pero hay que atender ciertas normas básicas, como por ejemplo no comer nada de lo que no sepas su procedencia, pues se de buena tinta que en la nevera hay alimentos que llevan en la casa tanto como yo en la empresa (años). Además, he descubierto, que en los congeladores de los frigoríficos puede existir vida. He visto una extraña forma orgánica, que no debería estar ahí, dentro de un tupperware.
Planeando la cena, es probable que durante esta semana me alimente de comida china, me he puesto a buscar alguno de los papeles de publicidad con la carta del restaurante chino. No lo he encontrado, pero he encontrado lo siguiente:
-Un CD grabable etiquetado como "Datos Marta"
-Una carátula de la banda sonora original de Matrix impresa en color.
-Varios quilos de papel con documentación de proyectos antiguos pertenecientes a empresas que ya no existen
-Barritas de incienso de olores variados
-Un collarín ortopédico
-Un preservativo (sin usar)
-Varias camisetas con motivos surferos
-La letra 'Ñ' de un teclado de ordenador
-Un saco de mantillo vegetal para plantas de interior
Pero nada del restaurante chino, pero como me se el teléfono pediré "de memoria"