Esto promete:
"En un tiempo comprendido entre la división de una célula epitelial y la vida media del rutenio radioactivo, encontrareis aquí mi página personal"
martes, marzo 14, 2006
Publicado por Poncho a las 11:48
lunes, marzo 13, 2006
Dicen que es una foto de familia auténtica...
...pero yo creo que es un montaje (bastante malo) y que con el Photoshop han convertido a Clooney en su padre, quien, aparte de serlo, tiene cara de presentador de televisión.
Por otra parte, su madre es demasiado sueño-americano y la hermana pequeña y empollona parece sacada de un stand-up comedy de los 70.
Finalmente: ¿No es el joven Clooney una mezcla de tenista y futbolista (peloteros en cualquier caso)? Estoy pensando en Pete Sampras y Manuel Sanchís


Eso si, disimulado con un bigote muy Al Pacino Cruising.
Estoy convencido de que Clooney oculta algo...
El tiempo dará la razón.
Publicado por Poncho a las 18:30
sábado, febrero 25, 2006
Se acabó. Ya no tenemos casa. La hemos vaciado y vendido. Todas nuestras posesiones se encuentran dentro de un contenedor de una empresa de mudanzas. Ha sido más duro de lo que pensaba. La visión de la casa vacía me recordó inevitablemente cuando la vimos por primera vez y nos enamoramos de ella. ¿Puedes sentirte un traidor para cuatro paredes? ¿O es que una casa es algo más que cuatro paredes?
En aquel piso, P y yo comenzamos una vida juntos, nuestros hijos dieron sus primeros pasos por su suelo. Mirando los últimos siete años, podemos decir que hemos sido felices ¿Puede todo el mundo decir lo mismo? ¿Qué parte de "culpa" tiene el entorno en la felicidad? ¿Qué sucederá ahora? ¿Seguiremos siendo felices o se estropeará algo?
No veo el momento de que pasen un par de meses y nos encontremos (espero) reinstalados en la nueva casa.
Por ahora, lo mejor del asunto es la actitud de los niños. A p le dió un ataque de risa cuando vió la casa vacía, y ponchito... a ponchito le parece todo bien mientrás esté con su mamá.
No se si había comentado que p tiene novio. Se llama h y es un santo. Ella ya tiene organizada la vida: Van a ser granjeros y van a tener muchos animales. Lo único que no le convence es que a veces, sólo a veces, h no hace lo que ella dice, y eso no puede ser, "porque las chicas son las que mandan"
Publicado por Poncho a las 11:59
domingo, febrero 12, 2006
Desde hace tiempo recibo en mi cuenta de gmail mensajes de amigos que no conozco. En ellos, me dan las gracias por la estupenda velada de la noche anterior, me recuerdan lo bien que lo pasamos el viernes en la barbacoa o me piden que les reenvíe las fotos de nuestra excursión del fin de semana.
Al principio pensaba que simplemente eran mensajes equivocados, dirigidos a una persona que se llama como yo. Mo les daba importancia. Pero siempre que los iba a borrar había algo que me detenía. Quizá fuese la calidez de sus palabras, o las caras felices y divertidas con que salían en las fotos.
Ahora me sorprendo mirando las fotos que me envían mientras trato de recordar el momento en que las hicimos. Porque estoy convencido de que en realidad, los mensajes llegan a quien deben llegar. Que existe otra persona, en otro huso horario, que no es otra persona, que soy yo mismo, y me pregunto ¿cuál de ellos seré? el pequeñito dicharachero que siempre sale en la parte de delante, el hombre oscuro y serio que permanece apartado, o el de la mirada cínica que parece decir "se cómo va a salir la foto incluso antes de que la hagas"
Publicado por Poncho a las 01:14
domingo, febrero 05, 2006
Yo que pensaba que el mercado se había olvidado de mí, me he hecho fan de Fergie en un fin de semana...
Normal. ¿no?
Publicado por Poncho a las 10:54
jueves, febrero 02, 2006
Es sorprendente la capacidad de adaptación que tenemos. Cómo podemos acostumbrarnos a situaciones nuevas aun sin ser conscientes de ello o siquiera desearlo. En los últimos días, hemos empezado a ver fallos en nuestra casa. Un lugar que nos ha encantado desde el primer día. Un hogar en el que hemos sido felices. Lo que antes eran pequeños inconvenientes, ahora son defectos imperdonables: una puerta que arrastra, un vecino ruidoso, una ventana que no cierra bien...
Las cosas que ayer no nos importaban, hoy nos irritan y las quitamos de en medio con un "da igual, enseguida nos vamos a ir"
¿Funcionará la adaptación en el otro sentido?
¿Estaremos ciegos a los defectos de la nueva casa?
¿Seguiremos siendo felices?
Publicado por Poncho a las 00:24
domingo, enero 29, 2006
Nos mudamos.
Cambiamos de casa.
Después de una temporada de incertidumbre, ya está todo bastante claro. Hemos vendido nuestro piso y hemos comprado otro. Más o menos. En realidad, la venta y la compra se realizarán (por ese orden) a lo largo de febrero. Mientras tanto debemos planear reubicaciones y traslados. Y todo ello, a ser posible, sin que nos afecte demasiado al estómago. Sí, estoy nervioso. Esa es una de las razones de mi ausencia blogera (no la única), pero también me sirve para retomar este diario cuyo objeto no era otro que servir de terapia.
Hoy hemos comenzado oficialmente la mudanza. Hemos comenzado por tirar (sí, tirar a la basura) papeles viejos: antiguos papelotes del negocio de P, revistas antiguas, catálogos... En total cuatro grandes bolsas de papel que se han ido a un contenedor de reciclado. Entre ellas iban la mayor parte de los libros (en realidad fotocopias de libros) que utilizamos durante la carrera. Se que estaban obsoletos, y que actualmente se puede conseguir toda esa información por la web, pero me ha costado horrores deshacerme de ellos. (De hecho he ocultado algunos salvándolos momentaneamente, de la pira). A continuación iban a ir los apuntes. Sí, porque P y yo conservamos nuestros apuntes de la universidad, pero ahí nos ha entrado la nostalgia y los hemos indultado, dándonos unos días para pensar y decidir qué queremos hacer con ellos. Se que conservarlos es un tanto irracional, pero por algún motivo me cuesta deshacerme de ellos.
¿Tendremos una versión papelera del síndrome de Diógenes?
¿Por qué se le toma tanto cariño a unos papeles?
Publicado por Poncho a las 18:58
sábado, enero 28, 2006
miércoles, diciembre 21, 2005
Decía el Doctor Emmet Brown, que el 12 de Noviembre de 1955 tenía "un significado cósmico de algún tipo. Casi como si fuera un punto de unión en el continuo espacio-tiempo." Aunque también podía ser que la recurrencia de aquella fecha no fuese más que una coincidencia asombrosa.
Lo que si es seguro, es que el cine de aventuras de los años 80 no hubiese sido lo mismo sin "Regreso al Futuro".
Aunque si hay una película de esa época que tenga un significado cósmico es "Top Gun" (deja de levantar las cejas y sigue leyendo). "Top Gun" fue la película referencia de toda una generación, la que convenció a muchos adolescentes de que su futuro debería ser piloto de combate. A unos se nos pasó rápido y nos conformamos con los simuladores de vuelo de la época (nos conformábamos con poco)...
...y a otros les duró hasta que comprobaron que para llegar a la escuela de oficiales había que estudiar más de lo que pensaban y barrer muchos hangares (pero cómo demonios lo consiguió Maverick, con lo guay que es!).
Aunque "Top Gun" no es exactamente una película, sino un grupo de escenas de tres tipos diferentes:
- Escena de escaramuza aérea: Son el leit-motiv de la película.
- Videoclip: Las chicas también van al cine, así que pongamos imágenes bonitas con música de fondo.
- Escena de transición: Todas las que no son combates o videoclips. Paradójicamente tratan de darle continuidad a la historia.
...seguramente, al final se habra hecho amish.
Pese a todo, hay que reconocer que en "Top Gun" hay alguien que hizó muy bien su trabajo. Ese alguien es el director de casting. Porque, y aquí viene el significado cósmico, "Top Gun" tuvo entre sus secundarios algunas de las estrellas más brillantes de los años siguientes.
Evidentemente Val Kilmer, más Nacha Pop que nunca. Confieso que Iceman era mi personaje favorito. Distante, arrogante y prepotente. La rivalidad Maverick-Iceman, el moreno fogoso y el rubio de hielo, fue precursora, con dos décadas de anticipación, de los duelos Alonso-Raikkonen.
Por supuesto, Meg Ryan, que años despues volvió a coincidir con Val Kilmer en "The Doors", quién iba decir que aquella actriz tan-poca-cosa se iba a convertir en una de las mejores pagadas de Hollywood (quien lo diría aún hoy).
Pero mis favoritos son los secundarios segundones. Comenzando por Anthony Edwards, Rick Rossovich y Michael Ironside, que coincidieron en la serie de televisión "ER - Urgencias" haciendo de Dr. Mark Green, Dr. John Taglieri (el que casi se casa con Carol Hathaway) y Dr. William Swift, aunque a Ironside ya lo conocíamos por haber hecho de Ham "Mala leche" Tyler en la serie más importante de los años 80: "V"
También estaban Tom Skerrit y John Stockwell, pero sin lugar a dudas mi secundario de "Top Gun" favorito es el actor que hace de Merlin, el compañero que le asignan a Maverick tras (oooops, spoiler) la muerte de Goose. Porque, queridos amigos, es ni más ni menos que Tim Robbins, el actor más rojo del país haciendo una película fascista y militar. ¿Qué dirá de esto Susan?
No puedo terminar de escribir este post sin mencionar una de las secuencias de transición, que, seguramente es la escena más gay del cine de los años ochenta. Tras un ejercicio aereo fallido (por culpa de la arrogancia de Maverick), se reunen en el vestuario todos los pilotos. Acaban de ducharse y sólo llevan una toalla anudada a la cintura. Mientras se dicen lo que piensan unos de otros, el espectador asiste boquiabierto a una de las escenas más extrañas de la historia del cine. Los actores están más preocupados por mantener su cuerpo en tensión y marcar músculos (pocos) que de actuar. Es imposible posar de forma más forzada. Una inocente columna ve impotente cómo primero Maverick se apoya en ella, rígido como una tabla de planchar. Cuando Maverick se va a un banco y adopta una postura de modelo de escultura de mármol, Iceman le sustituye aún más rígido. El resto de actores realizan sus posados en segundo plano. Es como si el director hubiese querido hacer un homenaje a los atletas griegos de la época clásica... con todo lo que eso conlleva.
Hay veces que no echo de menos ser adolescente.
Publicado por Poncho a las 17:13
sábado, diciembre 10, 2005
P siempre me dice que hago muy pocas cosas con los niños. Que paso poco tiempo con ellos, así que p y yo hemos tratado de buscar algún interés en común y hemos abierto un nuevo camino en nuestra relación padre-hija.
Hoy hemos jugado juntos con el ordenador.
Se trata de un juego llamado "The Movies" en el que debes construir un estudio de cine y filmar películas, además de toda la carpintería de ese negocio: contratar actores y directores, comprar guiones, rodar, editar, promocionar...
El juego comienza en los años 20 y para nuestra primera película hemos contratado a una actriz negra y a un director alcohólico.
Creo que llegaremos muy lejos en la industria...
Publicado por Poncho a las 13:13
martes, noviembre 22, 2005
¿Cuál es la auténtica tragedia de Newland Archer?
Desde luego, no es haber renunciado a la mujer a la que amaba, ni tampoco haber llegado al final de una vida de corrección en la que nunca se permitió hacer lo que realmente le hubiese gustado.
La auténtica tragedia de Newland Archer apareció en una fiesta de sociedad, tras la sonrisa de su esposa, y consistió en haberse dado cuenta de que no era diferente a los demás. Que sólo era una pieza más de un juego cuyas reglas despreciaba y del que pensaba que no formaría parte jamás.
Que sus ideas, tan excéntricas para la época, eran permitidas de la misma manera que la exhibición de una pintura atrevida en el salón de Julius Beaufort. Que Newland no era más que un adorno exótico cuyos, él pensaba que secretos, devaneos, servían de regocijo a una sociedad tan aburrida como para preocuparse por ellos. Que era uno más de los personajes de una obra cuyo final era conocido antes de ser escrito.
Esa es la auténtica tragedia de Newland Archer. Y a la vez es su grandeza. La exquisita aceptación de unas reglas sociales diseñadas para coartar el más mínimo atisbo de pasión o deseo.
Ese fue el motivo por el que la condesa Olenska le amó toda su vida. Porque sabía que jamás osaría subir aquella escalera.
Publicado por Poncho a las 20:27
Hoy hace una semana de mi lesión. Aunque la pierna me sigue doliendo, he conseguido convertir la cojera-de-pirata en un-suave-balanceo. La edad no perdona.
Ultimamente todo me recuerda que me hago mayor: Hijos que crecen, gente conocida que se muere, aniversarios históricos...
Aunque resulta que no soy tan mayor como pensaba.
Siempre he sido bastante despistado, pero últimamente estoy alcanzando cotas preocupantes. Llevo meses pensando que estamos en el 2006. Meses rellenando formularios con la fecha incorrecta (prueba de que el 99% de los impresos que se utilizan no sirven para nada) y meses pensando que tengo un año más de los que realmente tengo.
De repente me siento más joven.
Publicado por Poncho a las 18:07
jueves, noviembre 17, 2005
Hoy he echado de menos aquellas tardes frías y despejadas en las que mi única obligación, pocas veces cumplida, era estudiar. Terminaba las clases pronto (o ni siquiera las empezaba), y ante mi se extendía, como una alfombra de horas, la tarde entera. Con una radio y un libro como compañeros, buscaba un bar donde me conocieran y no me molestaran por agotar una tarde completa con un solitario café. No había móviles. No existía el wifi. Estábamos el tiempo, mi libro y yo. Las citas se organizaban con antelación y nada inesperado podía turbar la linealidad de la espera. Eran otros tiempos.
Hoy los he echado de menos.
Publicado por Poncho a las 15:07
miércoles, noviembre 16, 2005
Somos bombardeados constantemente y por todos los frentes, con mensajes que nos recuerdan lo que estamos haciendo mal y cómo deberíamos solucionarlo:
-Come frutas y verduras.
-No fumes.
-Bebe con moderación.
-Paga tus impuestos.
-Vota.
-Ejercita tu mente.
-Haz deporte.
Es una especie de complot, probablemente destinado a perpetuar el descontento del individuo en una sociedad cada día más exigente. Y a fe que lo consiguen. Hagas lo que hagas.
Nunca he sido deportista, y siempre he tenido el cargo de conciencia de que debería cuidarme un poco más y tratar de hacer ejercicio. A temporadas lo he conseguido: un poco de gimnasio, correr, tenis...
La semana pasada tuve el reconocimiento médico anual de la empresa. Y cuando me preguntaron con qué frecuencia hacía ejercicio, contesté orgulloso, por primera vez desde que hago esos reconocimientos, que iba dos veces por semana al gimnasio y a jugar al tenis. Era verdad. Había retomado mis cursos de tenis en septiembre y lo estaba haciendo bastante bien, incluso había notado que mi revés a dos manos estaba mejorando.
Ayer fui a la última clase de mi vida.
Había estado en el gimnasio, habíamos hecho las series de ejercicios y estábamos jugando el segundo partidillo cuando sentí como si me hubiesen dado un fuerte pelotazo en un gemelo. Me caí al suelo.
Diagnóstico: Rotura fibrilar. De dos a tres semanas de cojera. Al menos un mes hasta la recuperación completa. Y un cabreo de mil pares de narices.
Me he borrado del cursillo y probablemente empiece a fumar.
Publicado por Poncho a las 19:10
lunes, noviembre 14, 2005
martes, noviembre 08, 2005
Una idea sencilla y divertida:
Quand j'etais petit
Aunque resulta doloroso comprobar que salvo contadas excepciones los humanos empeoramos con los años.
Publicado por Poncho a las 15:13
lunes, noviembre 07, 2005
¿Fin de mes a día 7?
¿Pero cómo es posible?
Sencillo. Siendo lo que se llama dinamizadores de la microeconomía, o más vulgarmente, gastar más que el Jackson.
Es parte del proceso de maduración (supongo), comprobar que el mes todavía no ha cumplido una semana y que tus tarjetas de débito se quejan porque tienes la cuenta corriente en descubierto. La verdad es que preferiría no haber vivido esta experiencia, pero ya es demasiado tarde.
Y lo curioso es que la economía doméstica no se nos da mal (bueno, a mí sí, pero P es bastante buena), aunque unos electrodomésticos averiados, un par de problemas en los coches y un veterinario imprevisto más los inevitables gastos fijos han convertido a este mes en una especie de prueba de resistencia que habrá que pasar en modo económico.
Lo que más me fastidia es que no hemos hecho grandes excesos. Este año ni siquiera nos hemos ido de vacaciones en condiciones. Algo nos temíamos, ya que lo del pan debajo del brazo de los bebés debía ser en los años sesenta, porque ahora...
Ojalá éstos, económicos, sean todos mis problemas. Es lo que nos decimos los pobres. Pero me siento fracasado. Debería ganar más dinero y no se muy bien cómo. Probablemente me haya acomodado, lo cual contribuye a aumentar mi sentimiento de culpa.
Debería hacer algo...
Vaya, me había olvidado de cual era originalmente el propósito de este blog: Terapia. Pero este post me lo ha recordado.
Tengo que pensar acerca de todo esto (y a ser posible tomar alguna decisión)
Publicado por Poncho a las 23:49
sábado, noviembre 05, 2005
domingo, octubre 30, 2005
(...continua desde el post anterior)
Pero volviendo a la teoría de la evolución. ¿Qué sucede si la trasladamos a otro escenario?. Qué sucedi si sustituimos, por ejemplo, la naturaleza por la civilización.
En el post anterior, señalaba que la civilización ha modificado las normas de la selección natural, pero dado que la civilización no es un concepto de la naturaleza, quizá debamos adoptar un nuevo enfoque.
La civilización, al igual que los organismos vivos de la naturaleza, está construida sobre información, sólo que ésta, no está codificada en genes/moléculas, sino en normas de conducta, escritos, mitos, etc. Estas unidades de información, llamémoslas memes, son susceptibles de ser transmitidas, modificadas o destruidas, convirtiendo a las civilizaciones en organismos dinámicos.
El intercambio de memes ha sucedido desde el principio de la civilización, algunas veces los memes eran impuestos por la fuerza (el caso de la conquista militar), y otras prosperaban debido a su eficacia o ventajas (conquista cultural). Cada nueva civilización se ha construido a partir de fragmentos de otras civilizaciones anteriores. Así, a lo largo del tiempo, se han conservado ciertos memes que aportaban bienestar o riqueza a la civilización mientras que otros han ido cayendo en el olvido.
Actualmente, el mundo está dominado por un estilo de vida en el que prima el materialismo. Es decir, se considera que se vive mejor cuanto más se tiene. Vivmos para trabajar, de forma que ganemos dinero, que servirá para gastarlo y adquirir bienes que, se supone, contribuyen a mejorar nuestro nivel de vida. Esto, es un resumen en tres líneas de cómo funciona nuestra sociedad. La mayor parte de nosotros, tácitamente, aceptamos, aceptamos estas directrices. ¿Por qué vamos a rebelarnos si siguiéndolas vivimos mucho mejor que la mayor parte de los habitantes del planeta?
Para algo, la civilización occidental (y sus memes) son, actualmente, el equipo ganador. Pero, ¿seguirá siendo así en un futuro?
No lo creo. En occidente nos hemos acomodado. Nos hemos acostumbrado a vivir relativamente bien. Y ¿qué efecto tiene esto desde el punto de vista evolutivo? Ni más ni menos que hemos perdido el hambre. Todas nuestras necesidades están cubiertas.
No tenemos motivos para luchar.
Esta es la causa por la que nuestro estilo de vida dejará paso a otro dotado de unos memes más agresivos.
El futuro está en Asia. Actualmente, sus estudiantes de carreras técnicas son los mejor preparados. Sus empresas son las de mayor crecimiento. En Asia se tiene otro estilo de vida, en el que se deja en segundo (o tercer) plano el bienestar individual. Trabajan más, estudian mejor, descansan menos...
¿Seremos los dinosaurios de la civilización?
¿Moriremos víctimas de nuestro éxito?
¿Lo veremos?
Publicado por Poncho a las 01:48
viernes, octubre 28, 2005
Digan lo que digan en algunos estados de EEUU la Teoría de la evolución de Darwin es algo más que una simple teoría. Como poco, es una explicación plausible y elegante para la diversidad que muestran las formas de vida sobre la Tierra.
Los principales problemas que ha tenido este polémico principio (voy a permitirme, durante la escritura de este post, ascender de rango al trabajo de Sir Charles), probablemente hayan sido su extrema lentitud y la civilización humana.
Su lentitud ha impedido realizar demostraciones empíricas de los efectos de la evolución a través de la selección natural, ya que ésta sólo muestra sus resultados a lo largo de periodos humanamente inmanejables. Aunque invención de los sistemas de computación automáticos ha permitido realizar simulaciones y desarrollar técnicas que verifican los mecanismos de la evolución, esta evolución sintética sigue sin convencer a los partidarios del "diseño inteligente" entre los que por cierto, se cuenta George Walker Bush.
Por otra parte, la civilización ha conseguido paralizar gran parte de la selección natural, mecanismo principal de la evolución, en la especie humana. Lo cual resulta bastante agradable, ya que en la mayor parte de los casos, no tenemos que luchar con fieras salvajes para conservar nuestra vida o morir de enfermedades para asegurarnos que en la próxima generación sólo queden los más aptos. La ralentización de la evolución y su difícil demostración dan a los creacionistas un firme punto de apoyo.
Pese a todo, la teoría de la evolución es una idea tan buena que sigue siendo de aplicación válida en multitud de escenarios insospechados.
En la naturaleza, la información manejada para la evolución de organismos biológicos reside en los famosos genes. Simplificando, los genes no son más que moléculas, que organizadas de una forma determinada, son capaces de codificar información que será utilizada por un organismo a lo largo de su vida. La información contenida en los genes de un organismo, definirá entre otras cosas, cual será su apariencia física, cómo obtendrá energía mediante reacciones químicas y de qué mecanismos estará dotado para interactuar con su entorno. En definitiva, todo lo que el organismo no haya obtenido mediante su experiencia y aprendizaje estará codificado en los genes.
Cada vez sabemos más acerca de la función de los genes, pero ¿cuál es su propósito?. Esta pregunta podría ser reelaborada como una de las preguntas más formuladas a lo largo de la historia de la humanidad: ¿Cuál es el propósito de la vida?
Los Creacionistas, detractores de Darwin por excelencia, por supuesto tienen su respuesta, pero no es la única opinión válida sobre este trascendental asunto. En el otro lado de la mesa se sitúan los seguidores de la Revolución de Williams, teoría popularizada por el etólogo Richard Dawkins en su polémica obra "El gen egoista". La Revolución de Williams ofrece un nuevo punto de vista de la evolución biológica, centrándose en la importancia de los genes por si mismos. Es decir, postula que el sentido de la existencia de cualquier forma de vida, es, simplemente, asegurar la pervivencia de sus genes. Lo cual convierte a cualquier ser vivo en un mero vehículo-armadura-lanzadera destinado a propagar y proteger la existencia de unas complicadas moléculas.
Es una teoría bastante deprimente, pero da que pensar...
(continuará...)
Publicado por Poncho a las 13:25
jueves, octubre 20, 2005
Durante las últimas semanas la principal preocupación del país ha sido una palabra (Nación). Y si ésta aparecerá o no en un documento (Estatuto de Cataluña) que contribuirá a complicar un mundo que ya lo es bastante.
Opino que el nacionalismo es un error, un paso atrás. Vivimos una era que será recordada por la caída de las fronteras, no sólo geográficas, y debería aprovecharse para dar un paso en la utópica dirección de un mundo sin paises.
¿Te lo imaginas?
Hoy en día, las guerras no se hacen por motivos territoriales, sino por cuotas de mercado, las naciones tal como las conocemos, y las ven los nacionalistas, están agonizando y sus sustitutos serán (son) las grandes corporaciones que crearán nuevas etnias basadas en el poder adquisitivo, así que una vez más, litros de tinta y kilos de esfuerzo inútiles que se quedarán en nada...
Por otra parte, es bonito ver la fuerza de las palabras. Pero resulta deprimente (y de mal gusto) comprobar que mientras aquí estamos preocupados por si seis letras aparecen combinadas de cierta forma en un documento, en otros paises sus pricipales preocupaciones se refieren a pueblos que de la noche a la mañana se han convertido en camposantos.
La relatividad azota de nuevo.
Veo en televisión que el turismo sexual ha pasado de moda, dejando su lugar a una nueva modalidad todavía más perversa: El turismo de bisturí, en el que se ofrecen paquetes de viaje que incluyen visitas a paraisos sudamericanos y sus clínicas de cirugía estética.
Mientras planeamos una visita para acabar con nuestra obesidad y de paso ponernos morenos, un africano, futura estrella del atletismo patrio, planea la final más importante de su vida tratando de saltar la valla más alta del mundo. Una valla que materializa la frontera con mayor diferencia de renta per cápita del planeta.
Quizá la caída de fronteras no esté tan avanzada como yo pienso...
Publicado por Poncho a las 11:23
lunes, octubre 03, 2005
Según la Organización Mundial de la Salud, el suicidio se ha convertido en la principal causa de muerte de personas entre 15 y 34 años en todos los paises del mundo.
Da que pensar.
Un millón de personas se suicidaron en el año 2000 (año de la estadística de la OMS), y treinta millones pensaron en hacerlo. Esta macabra estadística, hace que el Descontento (con mayúscula), que al fin y al cabo es lo que impulsa a una persona a quitarse la vida, se convierta en uno de los sentimientos más característicos del ser humano. Nada de la racionalidad ni el amor, es el Descontento lo que nos hace humanos. Es cierto que algunos animales también se suicidan, o al menos esa es la impresión que da. Pero, a falta de una estadística de la OMS al respecto, mucho me temo que la proporción de suicidios entre otros mamíferos sea ridícula comparada con la de la especie humana.
Las tasas de suicidio son inquietantemente similares a lo largo y ancho del planeta, lo cual me lleva a pensar en los motivos que causan el Descontento.
Hablando en términos relativos, el grado de Descontento que alcanza un suicida del tercer mundo, ha de ser similar al de un suicida del mundo desarrollado.
Es decir, la angustia que siente un habitante de Ruanda, al ver cómo su familia ha sido torturada y asesinada ante sus ojos, quitándole el único motivo que tenía para seguir viviendo, es similar al de un ejecutivo de una multinacional europea, que ve cómo la bolsa le ha llevado a la ruina. Evidentemente, desde un punto de vista neutral y objetivo, el grado de Descontento absoluto del africano es enormemente mayor que el del europeo, pero ambas personas encuentran motivos suficientes para quitarse la vida.
¿Por qué?
Simplemente, porque cada uno de ellos no concibe el mundo del otro. Para el africano, la pérdida de bienes materiales es algo tan inconcebible (por remoto), como la tortura y el genocidio para el europeo.
Pero el auténtico problema del suicidio no está en estos casos, suficientemente justificados, sino en el suicidio sin motivación aparente, en el Descontento sin causa, con el único fin de terminar con la vida sin que sea necesario un motivo.
Quizá sea este el auténtico rasgo característico de la inteligencia. La comprensión de que la vida no es más que un absurdo singular en un universo que jamás alcanzaremos a comprender.
Publicado por Poncho a las 01:17
domingo, octubre 02, 2005
Hay preguntas que nunca deberían formularse. Esto incluye algunas de las típicas que se realizan a los niños pequeños. Ayer le pregunté a p, a quién quería más: "A papá o a mamá". Yo recuerdo cuando me hacían esa pregunta. Invariablemente, y sin dudar, contestaba: "a los dos", pero p no, p es más lista que yo, y parece que además no tiene pelos en la lengua, ya que sin vacilar un solo instante dijo: "a mamá". La verdad es que no me extraña, y siento cierto orgullo en que se haya atrevido a decirlo, pero no dejo de sentir una pequeña punzada de celos. Mujeres...
Publicado por Poncho a las 01:59
sábado, septiembre 24, 2005
Cuando tu nombre se convierte en un adjetivo de uso universal para definir algo relacionado con tu trabajo, es que lo has hecho muy bien. Así tenemos bellezas picassianas, personajes shakesperianos y connotaciones mozartianas (por ejemplo). Cuando tu nombre, se convierte en el identificador de una tendencia o corriente, es que lo has hecho de maravilla, o que eres un líder comunista (Marxismo, Leninismo, Maoismo).
Hoy ponen en TV, una de las películas que mejor representan la corriente cinematográfica española de los años setenta denominada Landismo. Si, Alfredo Landa, ese gran actor que pasará a la historia por películas que desmerecen su talento (Ningún actor está libre de esto, ni siquiera Robert de Niro). Hoy ponen una de ellas, decía. Se trata de "Vente a Alemania, Pepe", una película que deberían pasar con más frecuencia y ser de obligada visión en escuelas, empresas y centros de acogida de inmigrantes. Porque, en clave de humor, esa película nos recuerda que no hace tanto, España era un país de emigrantes, que se iban a buscar la vida por Europa y no recibían demasiado buen trato. Más o menos como el que les damos ahora nuestros inmigrantes. Qué rápido se olvida el pasado. Somos unos relativos-nuevos-ricos de la peor especie.
Que entrañable ese Pepe, que se pluriemplea en fábricas y empresas de limpieza para poder ganar lo suficiente para comprarse un Mercedes y volver a España por todo lo alto. Ese españolito bajo y peludo que utilizan unos grandes almacenes como reclamo y que es incapaz de aprender alemán, pero consigue que sus compañeros chapurreen español. Que le puede la nostalgia y se va a ahogarla a un bar español con tortilla de patata y vino tinto, que va a buscar una alemana "de esas tan lanzadas" y se echa una novia española.
Si es que nos rascas un poco la pintura y todos somos un poco Landa.
Publicado por Poncho a las 13:26
viernes, septiembre 23, 2005
Al igual que el sexo, y que saltar en paracaidas, el apagar el móvil sabiendo que no lo vas a encender en tres semanas es una sensación que hay que vivir para poder apreciar en toda su magnitud.
He dicho.
Publicado por Poncho a las 21:29
domingo, septiembre 18, 2005
¿Qué es lo que hace grande a una película? ¿Qué es lo que la convierte en un clásico por la que no pasa el tiempo y la lleva a formar parte de la historia y de el subconsciente colectivo de gran parte de la humanidad?
No estoy seguro, pero sí se cómo distinguirlas. Son esas películas que desde el primer plano captan tu atención y te hacen disfrutar de una de las sensaciones más deliciosas que existen: La anticipación.
Ver una de esas películas por primera vez es maravilloso, fresco e inolvidable, pero volver a verlas es aún mejor. Desde el primer minuto te hacen evocar lo que va a suceder a continuación, las escenas que vendrán, los giros de la trama. Haciendo que te deleites por anticipado, saboreando las próximas dos o tres horas de tu vida.
Hoy he visto dos de esas películas. La primera fue "Lo que el viento se llevó". Todavía recuerdo la primera vez que la ví. Por supuesto, durante muchos años me negué a ver una película que encantaba a mi madre y a mi abuela. Cómo una película así podría gustarle a un adolescente de catorce años. Pero sucedió una curiosa carambola. Siempre me ha encantado que un libro me lleve a otro, en aquella época estaba leyendo "Rebeldes" de Susan Hinton. En la historia, uno de los personajes disfrutaba con la novela "Lo que el viento se llevó". Aquello me llamó la atención. ¿Cómo a un pandillero podría gustarle aquello? Así que me decidí a averiguarlo. Aquel libró me emocionó, divirtió e impresionó, lo cual me obligó a darle una oportunidad a la película. Y qué película. Durante años estuve enamorado de los ojos de gata de Vivien Leigh, de la candidez de Olivia de Havilland (qué gran actriz, pues era cualquier cosa menos cándida) y la sonrisa cínica de Clark Gable. Se que es tópico, pero es una de mis películas favoritas y sigo viéndola siempre que tengo la oportunidad.
La segunda película es "The right stuff (Elegidos para la gloria)". Mucha gente opina que es una película lenta, pero a mi me encanta. Desde su banda sonora que incluye piezas de la impresionante "Los planetas" de Holst, hasta la entretenida trama de los inicios de la carrera espacial. Pero no os llameis a engaño por este tema aparentemente facilón, la historia es realmente buena (está escrita por Tom Wolfe). Además, la película está llena de símbolos: Ese hombre de negro, que como un cuervo siempre está alrededor de los pilotos de pruebas. Ese gran piloto, Chuck Yeager, que se niega a ser astronauta (un mono sentado en un cohete), y que sin embargo, siempre intenta escapar de la Tierra, pilotando aviones cada vez más rápidos, para ver brillar las estrellas.
Mientras escribo esto, la veo en el televisor. Estaba notando algo que me incomodaba y creo que ya se lo que es. Escribir el post no me deja disfrutarla, así que...
:)
Publicado por Poncho a las 00:06
jueves, septiembre 08, 2005
Llevo días intentando escribir algo sobre lo sucedido en el sur de EEUU, pero la única palabra que viene a mi cabeza es "vergüenza". Vergüenza ajena de ver cómo un país supuestamente civilizado se convierte en una sucursal de la peor Africa, las imágenes del Super Dome parecían sacadas de algún suburbio de Lagos. Los tiroteos en la autopista, los saqueos, las muertes violentas tras el huracán, las epidemias...
Ultimamente, mi aprecio por los Estados Unidos es bastante escaso, y hay momentos en los que pienso que tienen lo que se merecen (comenzando por su presidente).
Pero, ¿Qué pensarían ellos si esas imágenes ocurriesen, por ejemplo, en Alemania? Seguramente no les extrañaría, ya que eso no pasaría nunca en los Estados Unidos...
¿No os parece que estamos asistiendo al fin de una época?
En fin, un mundo raro. Y cada vez más.
Publicado por Poncho a las 13:33
martes, agosto 30, 2005
Estoy googleizado.
La semana pasada, mi cuenta de Gmail estuvo cuatro días sin funcionar. Fue horrible, pero resistí, y como recompensa tuve el asombro del Google Desktop y entonces aparece el Talk para volver a arrastrarme al mundo de las conversaciones instantaneas.
Estoy disponible, pero como siempre, con pocos amigos...
Publicado por Poncho a las 17:05
viernes, agosto 26, 2005
"Más de un millón de jóvenes se encontraron con el Papa en Colonia durante las Jornadas Mundiales de la Juventud"
La verdad es que las imágenes eran impresionantes. Montones de cuerpos jóvenes tendidos en el suelo, sobre sacos de dormir o en tiendas de campaña, rezumando Fe y Alegría por todos sus poros.
Más o menos como el FIB pero con música menos cañera (parece que la guitarra de catequista sigue siendo un must), menos cerveza (aunque siendo en Alemania, no se...) y menos sexo (supongo).
Tengo que reconocer que viendo esas imágenes sentí una ligera punzada de envidia. ¿Cómo puede ser la vida cuando tienes una Fe tan grande?, cuando estás tan convencido de que hay algo mejor, que lo que pasa sobre la Tierra no tiene importancia. Tiene que ser bonito vivir así, o al menos tiene que darte una perspectiva diferente.
Hace unas semanas, me planteé un acercamiento al budismo, pero un par de comentarios punzantes y certeros me hicieron desistir. Ahora, al ver a todos esos jovenes católicos tan felices pienso ¿podría yo haber sido uno de ellos? En ese caso, ¿cómo sería mi vida ahora?
Creo que vuelvo a tener una crisis existencial...
Publicado por Poncho a las 17:42
viernes, agosto 19, 2005
Trabajar en el agosto de Madrid es un destierro de asfalto, una Santa Helena sin tráfico. La ciudad sobrevive en animación suspendida, suerte de letargo alimentado por carteles de cerrado por vacaciones. Las calles parecen más amplias, y el porcentaje de inmigrantes se dispara. Su convenio no incluye vacaciones.
Escribo desde la república gerontocrática de La Castellana, es decir, la terraza del Gijón. Probablemente sea el lugar más decadente de la Tierra. Camareros de raídas chaquetas blancas sirven claras de limón en jarras heladas. Ejerzo de mentalista y trato de adivinar la cifra que marca el ticket que hay sobre mi mesa. Digo 4 euros. Me quedo 50 centimos corto. Olvidate de volver en taxi al hotel.
Un pianista toca pasodobles y boleros. La concurrencia aplaude cada pieza.
Unos grandes ventiladores dotados de minúsculos aspersores de agua pulverizada generan un microclima supuestamente agradable que sin duda me rizará la melena. Es curioso como este lugar puede convertir en hortera hasta el objeto más improbable. Una agraciada muchacha de cabello castaño atraviesa sin pestañear la nube de agua, dirigiéndose hacia mi con paso decidido. Cuando llega me pregunta: ¿Eres Marcos?
Con la cara compungida le contesto:
No, desgraciadamente no.
Sonríe, pero se va. Inmediatamente llega Marcos. Trae un ramo de rosas. Marcos no está mal, pero mi melena (aun rizada) gana a su calva. Se abrazan y besan.
¿Serán una cyberpareja recién reunida?
Para que digan que en agosto nunca pasa nada.
Publicado por Poncho a las 12:46
miércoles, agosto 17, 2005
medio lleno
medio lleno
medio lleno
medio lleno
medio lleno
medio lleno
medio lleno
medio lleno
medio lleno
medio lleno
medio lleno
medio lleno
medio lleno
medio lleno
Publicado por Poncho a las 18:27
miércoles, agosto 10, 2005
Lun Tzu, el filólogo de la dinastía Shang (no lo confundamos con el importante físico del mismo nombre que vivió un milenio después), en la obra "Tratado para la unificación de los lenguajes bárbaros bajo el manto del Reino de Tierra" editado hace ya 23 siglos, postuló, en el apéndice titulado "aberraciones, artefactos y malabarismos imposibles" que cualquier lenguaje que utilice la misma palabra para designar a las aves acuáticas de pico plano y a la acción de agacharse, en el improbable caso de existir, deberá pertenecer a un reino venido a menos cuya degenerada sangre no tendrá otra utilidad que humedecer el seco campo de batalla que les vea perecer bajo la firme espuela del Reino de Tierra.
Publicado por Poncho a las 17:36
martes, agosto 09, 2005
Como últimamente estábamos muy tranquilos y no teníamos ninguna preocupación (importante). Hemos decidido volver a complicarnos la vida (redundante frase, desde luego) y empezar a buscar una casa más grande. Y ya metidos en gastos, trataremos de cambiar de coche de una vez.
¿Dinero?
Ah, sí. No tengo ni idea de donde...
Publicado por Poncho a las 12:32
viernes, agosto 05, 2005
martes, agosto 02, 2005
Ouch!!
The Potty Poncho
Lo peor es el slogan que acompaña a la foto...
Publicado por Poncho a las 10:21
lunes, agosto 01, 2005
En el más puro estilo Leonardo Dantés...
Melendi regala una canción a Fernando Alonso por su 24.º cumpleaños
Ahora no ganamos el campeonato ni de coña. No me extraña que tuviera un accidente, porque a ver quien se concentra después de escuchar semejante horror.
Aprovecho el momento para declararme que he comenzado los trámites para hacerme finlandés.
Publicado por Poncho a las 09:50
sábado, julio 30, 2005
Aunque agosto es un mes que no debería existir, hay que reconocer que el verano tiene cosas buenas. Las vacaciones sirven para aficionarse a cosas absurdas a las que en cualquier otro momento del año no prestarías un minuto de tu atención. Una de ellas es el SuDoKu. Estoy enganchado. Sin comentarios.
También estoy enganchado, aunque no porque sea verano, a la serie "Mujeres Desesperadas". Estoy absolutamente prendado de Bree Van De Kamp.

Me encanta esa mezcla de mujer recatada pero sexy y chapada a la antigua pero sofisticada. Aunque sin duda, lo que más me gusta de ella es su punto de esquizofrenia.
Publicado por Poncho a las 11:13
lunes, julio 25, 2005
Vuelta al trabajo.
Otra vez como siempre.
O peor.
Desanimado.
Aburrido.
Cansado.
(voz interior)
-Ponchito, deja de preocuparte y trata de disfrutar.
(voz exterior)
-Ya, como si fuera tan fácil.
-En realidad lo es.
-Hoy he leido algo sobre el budismo. Creo que me podría ir bien.
-Como siempre aprenderás lo básico y luego lo dejarás.
-Si, es posible... Pero me gustaría hacerlo.
Publicado por Poncho a las 21:13
sábado, julio 23, 2005
¿Y si todo lo que está pasando en Londres no tiene que ver con el terrorismo islámico?
¿Y si en vez de Al Qaeda son los Death Eaters que quieren acabar de una vez por todas con todo el mundo de los Muggles?
Se que decir esto es frívolo, pero viendo el nombre del comisionado de la policía metropolitana: (Sir)Ian Blair, no he podido evitar pensar en un personaje de JK Rowling.
Por cierto, a ver quien es el guapo que le dice que no a un policía en Londres.
Lo más triste es que los terroristas han conseguido su objetivo. Aterrorizar.
Publicado por Poncho a las 21:18
martes, julio 19, 2005
Una docena de muertos porque alguien "que sabía lo que hacía" se empeñó en hacer una barbacoa en el bosque un día de máximo riesgo.
Hoy me he enterado de que a alguien a quien conozco le han diagnosticado un tumor cerebral y no le dan ni una semana de vida. Tiene seis años más que yo.
La vida tiene un sentido del humor muy extraño.
Publicado por Poncho a las 00:16
domingo, julio 10, 2005
Se que no hace falta que lo diga porque se me nota en la sonrisa que no me cae de la cara, pero durante las próximas dos semanas estaré de vacaciones :)
Para celebrarlo, P y yo, sin niños, hemos salido a cenar. Y hemos ido al primer restaurante japonés que abre en la ciudad. Ya era hora. Nos hemos puesto en plan snob y hemos comentado que los camareros no eran japoneses (aunque alguno había), la mayoría eran chinos y españoles, que el arroz no era nishiki, sino arroz redondo español y que los dim sum (porque sorprendentemente la carta incluía esta delicia china de la que habla el elefante azul en uno de sus últimos posts) no eran todo lo finos y sutiles que deberían ser (conozco un restaurante chino en la ciudad, que entre toda su morralla de mil delicias, rollitos varios y cosas agridulces, prepara unos dim sum increibles, eso si, no los llevan a domicilio...)
De cualquier manera, fue una cena agradable. Los sushi, sashimi, maki y tataki, aunque no los prepararon a la vista del público, estaban bastante bien. De postre, intentaron colarnos un te de sabores barrocos, pero les obligamos a traernos un aburrido te verde.
En resumen. Volveremos, y sin tardar mucho. En provincias estamos ansiosos de cubrir ciertas carencias. Tras las cervezas y el gin tonic (de Bombay Sapphire, ojo), no tengo muchas ganas de dormir, así que escribo este post a una hora indecente, mientras me tomo un chupito de ron macerado en algo llamado mamajuana que me ha traido mi amigo S de la Republica Dominicana. Creo que se la ha olvidado decirme que se le debe echar miel...
Publicado por Poncho a las 01:45
viernes, julio 08, 2005
Como hay cosas poco importantes por las que preocuparse...
Botella achaca incluso la eliminación al desplante a la bandera de EE.UU.
Publicado por Poncho a las 12:10
jueves, julio 07, 2005
Forges ilustra el post anterior mejor que cualquier explicación que se me pudiera ocurrir.
:)
Publicado por Poncho a las 09:45
miércoles, julio 06, 2005
...y pese a lo que dijera Gallardón, se oyó un suspiro de alivio por toda la capital...
Publicado por Poncho a las 12:41
martes, junio 28, 2005
Las cuatro horas de la noche del domingo al lunes que, en vez de dormir, dediqué a intentar auto-condicionarme-mentalmente para tener una buena semana no han tenido muy buen resultado.
Ayer, tras cuatro horas de no-sueño, me fui al aeropuerto para tomar un avión que no existía. Lo tenían todo: aeropuerto, tripulación, pasaje, equipaje; pero no tenían avión. La solución fue genial; "no tenemos avión, pero os llevaremos en autobús", "no lo siento, no podemos ubicarles en otros vuelos porque no quedan plazas", "les damos dos opciones, ir en autobús o les devolvemos el importe"
Así que tras un espantoso viaje llegué a Madrid con seis horas de retraso.
La ciudad me proporcionó un recibimiento típico. Nada más salir del Metro, un tipo con el craneo rapado y barba negra escupió a mis pies y me amenazó a gritos poniendo en duda mi sexualidad. No supe qué decir. Mejor.
Hoy un taxista acaba de timarme seis euros de la forma más rastrera y vil. El tipo se quejó nada más subir al taxi porque la carrera que le pedí le pareció corta. Trató de equivocarse en el camino, le corregí, y mientras comprobaba si me había dado bien el cambio, (la carrera 5 euros, le pagué con un billete de veinte, y me devolvió un montón de monedas), cerró la puerta y se fue.
El elemento se llama Federico, y su número de licencia es 10988, opera en la parada de Campo de las Naciones y es muy desagradable. Cuidado con él.
Hoy tengo que volar de vuelta a casa. Veremos...
Publicado por Poncho a las 14:34
domingo, junio 26, 2005
O TVE ha contratado a Darío Argento y Paul Naschy para confeccionar la programación o ha llegado el verano. Porque ahí está otra vez esa joya del terror televisivo hispano, ese derroche de mal gusto y chabacanería que te transporta a los años setenta cuando La2 se llamaba UHF y sólo unos pocos podían sintonizarla para tratar de encontrar (en vano), una alternativa a las torturas que ofrecía la tele.
Porque ha vuelto "Grand Prix"; por supuesto, con Ramón García, que al fin se ha dado cuenta de que no necesita vestir la capa de Drácula para aterrorizar a la audiencia.
Parece que esta decimoprimera edición, viene con juegos clásicos como "los troncos locos", "la patata caliente", o "tortura a la vaquilla" y otros que prometen hacerse un hueco en el nuevo diccionario del terror hertziano con títulos tan inspirados como "huevos fritos" o "los trogloditas"
Aunque no se de que me extraño, España cada vez se parece más a un capítulo de Los Monster: Ibarretxe sigue, Fraga también... Espero que Carod y Pasqual estén preparando un nuevo espectáculo, porque sino este verano va a ser durísimo.
El cuerpo me pide hacer un chiste sobre Aquilino Polaino, pero no me sale...
¿Estaré perdiendo facultades o sólo será aburrimiento?
Publicado por Poncho a las 17:28
martes, junio 21, 2005
lunes, junio 20, 2005
Sábado. Diez de la mañana. Suena el microlarbi. Respondo. Una chica de voz muy agradable, me comenta educadamente:
-somos una asociación que está buscando a personas sordas por la zona...
Yo no me puedo contener (cada vez me pasa con más frecuencia) y le digo:
-¿Y las buscan por medio de un micrófono?
-...
-(Aguantando la risa) o es que cuando no contestan deducen que hay un sordo en la casa...
-... jeje, que simpático. Estoy muy contenta de haberle alegrado el día...
Me siento un poco cabrón y trato de arreglarlo:
-La verdad es que no conozco a ningún sordo por el vecindario (aunque mis vecinos de abajo, por el volumen al que escuchan la televisión, probablemente estén a punto)
Ella muy educada me dió las gracias por mi ayuda. P me miraba muerta de risa como sin creerse lo que estaba haciendo su marido.
Y es que hay veces que no podría callarme ni aunque mi vida dependiera de ello.
Publicado por Poncho a las 12:42
sábado, junio 18, 2005
Tenemos un nuevo miembro en la familia.
Mi cuñada Patty se ha comprado un deportivo, y amablemente nos ha regalado su viejo utilitario. Además encaja bastante bien con nosotros (P, p y K), ya que su nombre es Ka.
Si, a partir de ahora, me moveré por la ciudad y sus alrededores en un Ford Ka de un extraño color verde.
Nadie me lo ha dicho, pero estoy convencido que dentro de ese coche parezco un Tamagotchi.

Publicado por Poncho a las 18:07
martes, junio 14, 2005
Fraga: si a una mujer le preguntan con cuántos hombres se acuesta no suele dar una respuesta absolutamente certera
Al final vamos a acabar echándolo de menos...
Publicado por Poncho a las 20:58
lunes, junio 13, 2005
El casting de Operación Triunfo.
Programón.
Es auténtica pornografía emocional. ¡Qué derroche de emociones! ¡Qué jugar con los sentimientos ajenos!
El programa tiene un no se que de competición olímpica: Un montón (pero un montón enorme) de gente desfila ante una mesa de jueces que en pocos segundos deciden si el participante está dentro o fuera.
La verdad es que para la mayoría sobran muchos de los segundos, pero de vez en cuando se escucha una voz diferente y prometedora.
La pena es que se nota que muchos de los participantes se lo toman en serio y se llevan el disgusto de su vida cuando les dicen que no están seleccionado. Y es que hasta los freaks tienen su corazoncito.
De cualquier manera, no deja de ser curioso que uno de los jueces que tiene en sus manos el destino y las ilusiones de esos proyectos de artista sea uno de los componentes de "La Trinca", que durante los años ochenta nos deleitó con canciones inolvidables como:
"Coño con el Darwin tanto dar la lata si el hombre viene de la patata"
o
"En el siglo xviii en París hizo furor el barón de Bidet, famosísimo inventor"

Hay que reconocer que en T5 se les dan bien los castings, además, si la audiencia baja seguro que recurren a la casquería de siempre. ¿Por qué no se dejarán de vainas y harán de una vez un reality llamado "Famosuqui o muert@" o algo parecido...
Publicado por Poncho a las 21:58
Resulta que lo de comprar coche es una tarea que requiere dedicación, paciencia y bastante habilidad. Así que en nuestro estado (yo fuera de casa la mayor parte del tiempo, una niña, el bebé, ...) es bastante difícil que P y yo encontremos un momento adecuado para visitar concesionarios. Así que hemos decidido aparcar el coche antes de tenerlo. Es decir, como tampoco tenemos demasiada prisa ya que podemos seguir arreglándonos con el viejo, aplazaremos nuestra investigación de mercado hasta que podamos hacerla en condiciones.
Publicado por Poncho a las 21:34
domingo, junio 12, 2005
Vuelta a empezar. Vuelta a esconder mi esqueleto dentro del armario. A sacarlo para el fin de semana y tratar de recuperar mi vida donde la había dejado.
Aeropuertos a horas horribles, comer mal, otra ciudad en obras. Cansancio y calor. No duermo, caigo en coma.
Cada vez que despierto me pregunto: "qué estás haciendo aquí?"
Hace tiempo, en un curso, conocí a un tipo que trabajaba en Alemania y que me contaba: "Si tengo que quedarme a trabajar después de la hora de salida, quiere decir que mi jefe tiene un problema porque no sabe asignarme correctamente el trabajo"
Digan lo que digan, en muchos aspectos, seguimos estando lejos de Europa.
¿He dicho que me siento cansado?
Esta semana me propongo (aunque dudo que lo consiga) ponerme al día con mis posts, porque tengo un montón de ellos que van a acabar por producirme una obstrucción.
¿Sabe alguien en que parte del cuerpo residen los posts? Lo pregunto porque así de repente, parece que deberían estar en el cerebro, pero he leido (y escrito) algunos cuya ubicación se me antoja en otras vísceras.
Menos mal que de vez en cuando consigo parar y darme cuenta de que lo que me preocupa no es mi vida, sino sólo una parte pequeña de ella y que hay cosas que realmente merecen la pena. Algunas que se me ocurren sin pensar demasiado:
-La sonrisa de mis pequeños
-Los abrazos de mi amor
-Cenar con amigos
-Leer
-Un Gin Tonic a tiempo
-Aprender algo nuevo
Estar tan ocupado tiene cosas buenas: Mi "bloglines notifier" me avisa incasablemente de los cientos de posts que tengo pendientes de leer, muchos de ellos en vuestros propios blogs. Reconozco que siento el placer de la anticipación pensando en el aluvión de mensajes que voy a poder leer de un tirón.
Mañana volveré a experimentar el intenso placer de levantarme a las cinco de la mañana para poder estar en casa de un cliente (al que no soporto) a las nueve.
Tengo que pensar seriamente en cambiar de trabajo... (creo que eso ya lo había dicho)
Publicado por Poncho a las 16:26
jueves, junio 02, 2005
Hoy he visto amanecer desde la sala de embarque del aeropuerto. Es curioso que los momentos en los que más solo te sientes sean en los que más gente hay a tu alrededor. Cada vez me gusta menos estar solo. Hubo una época en la que disfrutaba de la soledad, pero cada vez lo llevo peor.
Ultimamente he pasado mucho tiempo solo: en la oficina, viajando, en clientes. El tiempo pasa despacio y las tareas son más tediosas de lo habitual.
Veía como el sol subía, lo veía alejarse del horizonte. Y daba la impresión de hacerlo rápido. Las catorce horas que tardaría en ponerse se antojaban excesivas, pero evidentemente no fue así. Es curioso lo relativo que es el paso del tiempo. Hace unas horas que dejé a P dormida en la cama y parece que fue hace días. P ha cumplido 4 años, y parece que fue ayer que era un bebé.
¿Os habeis parado a pensar qué es el tiempo? ¿Hay una cantidad mínima (cuanto) de tiempo?
¿Qué pasaría si nuestros sentidos tuvieran una frecuencia de muestreo superior? ¿pasaría el tiempo más despacio? ¿podríamos entonces ver el batir de alas de un colibrí?
¿Si pudiesemos controlar el tiempo, podría recuperar las horas que no dormí anoche?
Publicado por Poncho a las 19:24
martes, mayo 24, 2005
Una de las series de TV con las que más me he reido ha sido Friends. He visto todos sus capítulos (varias veces) y aunque últimamente han perdido chispa, de vez en cuando consiguen arrancarme carcajadas.
Mi personaje favorito siempre ha sido Chandler. Me gusta porque tenemos varias cosas en común: ambos hacemos chistes cuando nos sentimos incómodos, nos suscribimos con nombres falsos (normalmente de mujer) a catálogos por correo y ninguno de mis familiares y amigos sabría explicar en qué trabajo.
En uno de los últimos episodios Chandler deja su trabajo. Un buen trabajo en el que sin embargo, no se siente feliz. Decide volver a comenzar su vida haciendo lo que realmente desea, el problema es que parece no estar muy seguro de qué es esto último.
Llevo meses sintiendo lo mismo, el problema es que yo no soy el personaje de una comedia de TV y, sinceramente, no me atrevo a mandar mi trabajo al diablo y comenzar de nuevo.
Hoy por la mañana observaba al bebé en su cuna mientras p se vestía para ir al colegio. Los dos son tan felices que me angustia pensar en los miles de cosas que podrían estropear su alegría. Se que no podré protegerles durante toda su vida, y que antes o después crecerán y aprenderán a sufrir por uno u otro motivo (como hemos hecho todos), pero hoy, sólo pensar en eso me pone un nudo en la garganta.
Publicado por Poncho a las 09:18
viernes, mayo 20, 2005
jueves, mayo 19, 2005
miércoles, mayo 18, 2005
Todas las mañanas llevo a p al colegio. Seguimos una rutina: Salimos cinco minutos tarde, escuchamos un programa de humor en la radio, cantamos la sintonía del programa, aparcamos, la llevo hasta la puerta, me da un beso y entra en la clase.
Pero hoy no fue así. Cuando entramos en el colegio, vió a una amiga y se fue corriendo tras ella. Yo la seguí para recibir mi beso, pero entró en clase hablando con su amiga y sin mirar atrás.
La llamé, pero no me oyó... creo.
Publicado por Poncho a las 11:29
viernes, mayo 13, 2005
Ayer mi hermano nos invitó a cenar a su casa. Niños con la abuela. P y yo salimos "de solteros". Delicatessen, mucha conversación y risas. Ribera del Duero y Cava.
Delicioso.
Retiramos pronto, a la una de la mañana. Mientras bajamos por la escalera me suena el busca. Mierda.
Tengo que conducir 40 kilómetros y hacer una de las tareas menos gratas de mi trabajo.
Me alegro de no haber tomado el tercer vodka.
Llego a casa a las 5:00, duermo, me levanto a las 7:30
Estoy enfadado y cansado.
Al menos es viernes.
Publicado por Poncho a las 21:52
miércoles, mayo 11, 2005
Cansado. Desanimado y triste.
Por haberme dado cuenta de que no me gusta mi trabajo. Y no me refiero a que cobre poco ni a que esté descontento en la empresa. No. Es algo más preocupante. Algo que no se arreglará aunque cambie de trabajo.
Resulta frustrante comprobar que aquello para lo que has estudiado, el tipo de trabajo que te ilusionaba y te animaba a terminar una carrera que hacía tiempo que había dejado de gustarte, no está hecho para ti. Lo peor de todo es que lo malo no es el contenido, sino la forma. Odio tener que poner buena cara y dar la razón cuando no la tienen. Sonreir y tratar de ser amigable con personas que no soporto. Mentir y hacer ver que lo tienes todo muy claro cuando no tienes ni idea de qué estás haciendo. Estoy cansado de hacer mi papel, cuando se que todos los demás están haciendo el suyo.
¿Qué es lo que quieres recordar cuando te estés muriendo?
Desde luego, no me gustaría recordar que una buena parte de mi vida fue una mentira, promocionada, alentada y construida por un sistema económico (supongo) que busca desesperadamente el beneficio rápido, aun a sabiendas de que a la larga no se sostendrá. Me gustaría recordar otras partes de mi vida, que no tienen que ver con el trabajo. Se que hay gente que consigue separar esas dos vidas, pero yo sigo soñando con plazos de entrega y con problemas imprevistos.
¿Qué te gustaría hacer?
Me gusta escribir. Me gusta contar historias. Me gusta que me escuchen.
Salida dice que hay guionistas que ganan una pasta, pero me temo que ese mundo sería las brasas de mi sartén. Además, tengo una vida demasiado ordenada para ser guionista (siempre me imagino como un personaje de Charlie Kauffman)
¿Astenia primaveral? Seguramente
Publicado por Poncho a las 23:01
domingo, mayo 08, 2005
Sal a la calle. Mira toda esa gente. Desconocidos. La mayor parte de ellos no merecen la pena. Pero algunos...
Algunos pueden contarte historias tremendas. De amores perdidos y odios encontrados.
¿Cuántos de ellos habrán matado a alguien?
¿Cuántos habrán estado a punto de morir?
¿Cuál de ellos morirá mañana?
Esa mujer perdió al amor de su vida en la guerra. No ha vuelto a estar con un hombre.
El joven que cruza la calle le roba dinero a su madre y se lo gasta en putas.
El hombre del pañuelo al cuello jugó al poker en los cinco continentes. Ganó millones, pero perdió mucho más.
La chica con las bolsas de la compra piensa dejar a su novio en cuanto llegue a casa. No sabe que hoy dormirá en la cárcel por matarlo.
Es posible que alguna de esas personas pudiera convertirse en tu mejor amigo, o incluso en algo más. ¿No es caprichoso el destino?
O será que el destino es la mente enferma de un guionista ocioso.
Dos webs deprimentes:
Postsecret
43things
Publicado por Poncho a las 01:25
jueves, mayo 05, 2005
sábado, abril 30, 2005
jueves, abril 28, 2005
Recuerdo la sorpresa que llevé al enterarme de que en el resto del mundo no era normal comer pipas de girasol. Fue en mi primer viaje a Francia, con mis padres. Un compañero del colegio me había pedido que le trajera una bolsa de pipas, pues en aquella época, casi todos los niños éramos ávidos devoradores de estas semillas. Además, si nuestros mayores hablaban con emoción acerca de los vinos y quesos de aquel país, por qué no íbamos nosotros a catar las variedades extranjeras de pipas.
Sentí una gran desilusión y extrañeza al enterarme de que uno de nuestros pasatiempos favoritos se consideraba una excentricidad fuera de España. La cuestión es que aquí, la mayor parte de la gente ni se lo plantea, por eso nos parece perfectamente normal que el agente del FBI Fox Mulder se distraiga comiendo pipas, cosa que en EEUU, aparte de él, sólo hacen hamsters, loros y, probablemente el gerbo de Richard Gere. Lo de Mulder es aún más divertido porque su otro rasgo asocial es ver películas porno, reconocedlo, otro de los pasatiempos patrios favoritos (aunque yo nunca lo hago).
Casi cualquier español podría escribir una tesis doctoral sobre las pipas. Sus diferentes variedades, formas de comerlas, etc...
En aquella época, cuando era consumidor asiduo, el mercado estaba repartido entre dos marcas principales: Arias y Churruca.
Las Arias eran alargadas, con poca sal y muy uniformes en aspecto. Algunas de las pipas carecían casi completamente de manchas, lo que les daba un aspecto extraño. La otra marca, pipas Churruca, era la favorita de los niños. Las pipas eran redondeadas, con cáscara oscura y mucha, muchísima sal. Era normal encontrar pegotes de sal y pipas que se metían en la boca hasta deshacerlos. Las pipas Churruca, nunca supe por qué, también solían incluir pequeños palos de madera, que al ser mordidos tenían un sabor entre rancio y tostado.
Arias y Churruca eran las marcas más conocidas, de hecho, creo que Churruca sigue existiendo. Pero también había otras, por ejemplo las que se compraban en los bares de pueblo o las de mercadillo a granel. De las primeras, recuerdo las pipas Facundo, de slogan surrealista. Venían presentadas en bolsa pequeña, ilustrada a colores con un toro recién matado y un orgulloso torero infantil. Una viñeta impresa decía: "Y el toro dijo al morir: Siento dejar este mundo sin probar pipas Facundo".
Las pipas venían presentadas en bolsas de plástico, no esa especie de papel plastificado que hay ahora. Y por supuesto, no venían al vacío. Se abrían de un mordisco y era costumbre repartir puñados entre los amigos. Costaban 10, 15 o 25 pesetas. Siendo las bolsas de 15 el tamaño más adecuado para los trayectos de autobús escolar, que era el lugar favorito para comer pipas. Por supuesto, esto no hacía demasiada gracia a los conductores, lo cual, unido al hecho de que en aquella época el guantazo preventivo era una práctica común y aceptada, nos hacía aguzar el ingenio para comer pipas y no manchar con las cáscaras. Algunos, los menos, las tiraban por la ventana, otros hacían pequeños ceniceros con hojas de papel o simplemente se guardaban las cáscaras en los bolsos. Los más avanzados las comían metiéndose las pipas enteras en la boca y almacenando las cáscaras en un carrillo, cual abazón de hamster, con el fin de escupirlas, una vez fuera del vehículo. Por último, había quien se las comía con cáscara (!) Yo personalmente, siempre fui incapaz de utilizar los dos últimos sistemas. Yo era de los de la hojita de papel.
Hay dos técnicas básicas para comer pipas. La primera es meterse la pipa entera en la boca, partirla con los molares, comerse el grano y escupir la cáscara. Es como lo hacen los niños, y funciona, pero es lento, poco estético y... disperso. Ya que gran parte de la gracia del asunto es crear montoncitos de cáscaras. La segunda técnica consiste en tomar la pipa entre los dedos índice y pulgar, morderla con los incisivos y con un hábil movimiento de lengua extraer el grano. A continuación, con un movimiento despectivo, se tiran las cáscaras, o bien se amontonan en un lugar adecuado. Esta técnica tiene la ventaja de ser muy rápida (hay auténticos virtuosos), lo cual te beneficia si estás compartiendo con otras personas.
Hay variaciones, por ejemplo existe gente que pela las pipas con sumo cuidado y va amontonando los granos hasta tener una cantidad suficiente que se mete de golpe en la boca. Supongo que por este tipo de gente se inventó la aberración de las pipas peladas, las cuales, para mi gusto, no tienen ninguna gracia.
La cuestión es que a día de hoy, después de casi tres décadas comiendo pipas, no se por qué lo hacemos. Desde luego no es por su sabor, extrañamente indefinible. ¿Será porque entretiene? ¿por qué lo hace todo el mundo? No lo se.

Publicado por Poncho a las 09:35
lunes, abril 25, 2005
Increible.
Abro mi agenda y veo que es el segundo aniversario de este blog.
¡Si parece que fue ayer cuando pusimos la primera velita!
Sigo echando de menos las mismas cosas que hace un año.
Cada día estoy más seguro de qué es lo que quiero. Pero todavía no tengo claro cómo conseguirlo.
Un día de estos voy a parar. Me voy a poner a pensar y trataré de solucionarlo.
Un día de estos...
Publicado por Poncho a las 16:28
viernes, abril 22, 2005
En un momento en el que la muerte del Pontífice obliga a muchas personas a calcular su nuevo equivalente Bacon (no en vano JP2 fue importante elemento pivote en el entramado de las relaciones orbe-personales), he confirmado que la blogosfera ha mandado a hacer puñetas la teoría de los Seis grados de separación. Esto resulta tremendamente divertido para tipos como yo (y reconócelo, como tú), que llevan años buceando en la red esperando encontrarse a algún conocido/a en, por ejemplo, una página de porno amateur.
Sin llegar tan lejos, y por medio de Emma, he dado con un blog de alguien a quien conozco. Digamos que nuestros entornos intersecan. De momento sólo la conozco de vista. Pero eso, hace aun más interesantes sus posts.
Barbie, podría dejarte un mensaje enmascarado, pero no se me ocurre ninguno que no suene inquietante, así que por favor, sigue con tu blog.
Gracias!
Publicado por Poncho a las 16:42
martes, abril 19, 2005
Veamos.
Tres días en otra ciudad. A una distancia de casa que me hubiese permitido ir y volver todos los días (a costa de madrugar bastante). Acuerdo con P quedarme en un hotel. La primera vez que duermo fuera de casa en meses. P dice que podrá hacerse cargo de todo. La creo, o más bien quiero creerla.
La ciudad me encanta. Es uno de mis lugares favoritos. La conozco bien y se disfrutarla. Aprendo a dar clases con resaca. Incontables vinos. He vuelto a la universidad. Deliciosas tapas martirizan mi estómago mientras quedo deslumbrado por el proyector.
¿Era yo tan joven cuando estudiaba? No ha pasado tanto tiempo. ¿O si?
Me mezclo entre los estudiantes. Olvido los taxis y me desplazo en autobús. Quedo prendado de la sonrisa de una chica. Parece feliz. ¿Qué preocupaciones podrá tener?
Me pregunto cómo me ven. Decido que prefiero no saberlo.
La noche es fría. Ahí está otra vez ese tipo solitario. Bebe un vino tras otro y lee su libro. La euforia del principio es sustituida por aburrimiento resignado.
Estoy cansado.
¿Tienen sentido del humor los cardenales?
Si lo tienen resulta perverso.
Publicado por Poncho a las 22:48
lunes, abril 11, 2005
Tarde despejada de principios de primavera. Paseo indolente con el ceño fruncido. El viento revuelve mi cabello y no puedo quitarme de encima el anhelo de encontrar a alguien conocido. Alguien que me distraiga de los pensamientos que rebotan en la parte interior del craneo produciendo un ruido comparable al de las tripas de cuatro millones de peregrinos.
Inexplicablemente, pienso en una copa de cristal rojo de la Bohemia. Remedo de los granates. Que son remedos de rubí. Corindón que sueña ser diamante. Diamante que sueña ser rayado.
Aunque sólo lo raye su igual.
La herida que más duele es la que te hace tu igual. La que sangra sangre espesa. Olorosa como vino de Toro. Cinco litros por 9,90. Prefiero que me mate el vino a que lo haga el trabajo.
Voto a Morrison que voy por el buen camino.
Publicado por Poncho a las 20:53
domingo, abril 10, 2005
De repente siento la imperiosa necesidad de meter un tetra-brick de zumo de naranja en el congelador. Me veo cortándolo con unas tijeras de cocina, extrayendo el ladrillo pegajoso. Lo dejo encima del mármol y lo contemplo. Lo lamo. Mi lengua se pega a él. No sabe a naranja. Es un bloque de energía en estado sólido. Pulsátil, vibrante. Huele a plástico frío. Su estructura homogenea me conmueve, pero tengo la certeza de que bajo su sencillez se esconde el secreto de una raza que todavía no ha nacido.
Despierto. Es domingo. Veo a Morrison en televisión. Sonrío. Qué ingenuo pensar que en el otro lado haya algo que merezca la pena.
Publicado por Poncho a las 23:00
miércoles, abril 06, 2005
Oido en RNE:
"...Rainiero III ha fallecido...Su hijo Alberto pasará a ser el regente de este minúsculo principado situado en..."
-¿el sur de Europa?
-Naaaahhh
"...situado en el centro del glamour..."
Toma lección de geografía bizarra.
Publicado por Poncho a las 15:39
martes, abril 05, 2005
Mi suegra me ha llamado para contarme que se ha encontrado con Jaime Peñafiel en El Jardín de Serrano. Ella muy discreta, fue a saludarle, y de paso contarle un par de capítulos escabrosos de la vida de la abuela de la princesa Letizia, incluyendo uno sobre bailar desnuda encima de una mesa (o algo así)
Peñafiel, muy educado, le agradeció la información, pero ya se la sabía porque, según le confesó, bebe de las fuentes del pueblo. Es decir, de señoras como mi suegra que por algún motivo que no alcanzo a comprender admiran a semejante especimen.
Lo más preocupante de todo es que, según me confesó, mientras estaba con el periodista?, lo único en lo que pensaba era "ya verás cuando se lo cuente a poncho"
Para que digan que me llevo mal con mi suegra.

Publicado por Poncho a las 09:33
lunes, abril 04, 2005
Me he pasado el fin de semana completamente subyugado por el poderío tremendísimo del disco "Amar Duele" de Falete.
Versiones desgarradoras de algunas de las mejores canciones de desamor que jamás se hayan escrito, como "Lo siento mi amor" de estribillo conocidísimo: hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo, "Señora" o "Payaso"
Un imprescindible.
El día que lo descubran en NY, con ese look de drag queen folclórico va a arrasar.
Publicado por Poncho a las 11:46
viernes, abril 01, 2005
¿Sabes cuando el cuerpo te pide comida basura?
¿Cuándo notas que lo que más te gustaría es comerte una grasienta hamburguesa, o un enorme plato de costillas?
Hoy me he tomado la tarde libre. Y en vez de hacer el millón de cosas que tengo pendientes en casa o algo productivo, me la he pasado tirado en el sofá viendo los resúmenes de los realities recién estrenados en TV.
Ahora me siento saciado (y algo sucio)
Publicado por Poncho a las 19:20
A veces suceden cosas...
...que te hacen seguir creyendo en los Reyes Magos.
Una de ellas es google.
No sólo han sacado gratis el mejor software que he visto para ordenar álbumes fotográficos (Picasa), sino que han empezado a aumentar la cuota de las cuentas de gmail con vistas a alcanzar los 2GBs.
Da un poco de miedo.
Por cierto, si alguien quiere una cuenta de gmail que me lo diga. Me sobran un montón.
Publicado por Poncho a las 10:55
miércoles, marzo 30, 2005
Y ya que estamos, por qué no hacemos campaña para prohibir el onanismo o la menstruación, ya que antes que embriones todos fuímos gametos.
Publicado por Poncho a las 09:52
martes, marzo 29, 2005
Llevo días oyendo en radio y televisión una canción de estribillo pegajoso.
"...y nunca volverá, bla bla bla..."
Estaba convencido de que era la nueva canción de La Oreja de Van Gogh, pero parece que mi cultura musical y mi oido se están quedando obsoletos. Porque no son La Oreja..., resulta que la canción es de un grupo nuevo. Eso si, su nombre es muy parecido, también se llaman "El algo de alguien".
Y yo me pregunto, qué sentido tiene que aparezcan grupos que son prácticamente calcados a otros grupos que ya existen y que a su vez eran clones de otros grupos anteriores. Por qué alguien va a comprar un disco de una copia pudiendo comprar el disco de los originales.
La cuestión es que al final, todos venden, lo cual no dice mucho a favor de los gustos de la audiencia. Lo mismo pasa con lo que en la radio llaman "el fenómeno nuevos cantautores", que no es más que un grupo de muchachos (algunos de ellos un poco talludos ya) que comparten estilo, léase una cara bonita y guitarra. (Ahora que lo pienso, lo de la cara bonita descarta a Pedro Guerra, bueno, Pedro al menos tiene un estilo personal, que es más de lo que la mayoría pueden decir).
Os lo juro, si yo fuese negro, o al menos mulato, formaría un grupo de Reggaeton y, por supuesto, me llamaría Frank Perrea.

Aprovechando, me gustaría pediros la opinión acerca del nombre de la empresa de comida que pienso montar. Estoy dudando en llamarla "Catering Deneuve" o "Catering Zeta Jones"
(Hoy estoy inspirado :)
Publicado por Poncho a las 18:35
Otra vez la junta de la trócola.
El coche se ha quedado en el taller, y me temo que esta vez no va a ser apretar un tornillo...
Poncho, prepárate pa lo que viene.
Publicado por Poncho a las 12:30
domingo, marzo 27, 2005


Se le echará de menos.
Aunque conociéndolo es probable que vuelva.
Publicado por Poncho a las 21:53
martes, marzo 22, 2005
Es cierto.
Llevo días pensando que debería borrar el título provisional de "Crónica de un embarazo".
Pero algo me lo impide. No se lo que es, pero cada vez que lo intento decido dejarlo un día más...
Publicado por Poncho a las 19:33
lunes, marzo 21, 2005
P me ha confesado que siempre miente cuando dice que su película favorita es "La gata sobre el tejado de Zinc".
Me ha dicho que "La gata..." le encanta, que es una de sus películas favoritas, pero la que más le gusta realmente es "Esta casa es una ruina"
...
Dios, ¡como quiero a esa mujer!
Publicado por Poncho a las 17:24
sábado, marzo 19, 2005
El cuatro de enero de 2005, a las 23:37, Francisco Javier Gómez-Avila Felgueroso, sentado en su sofá, la mirada fija en el televisor, se preguntaba qué estaba haciendo. Pese a lo que pudiera parecer a primera vista, el objeto de su pregunta no era la ocupación a la que se dedicaba en aquel momento, ni siquiera se refería al programa que estaba viendo. Esto último, era debido a que en realidad no estaba viendo nada. Alguien que no conociera a Francisco Javier hubiese podido pensar que se trataba de un físico empírico tratando de observar el haz de electrones emitido por el tubo catódico de su televisor Sony Triniton, que pese a ser un aparato condenadamente pesado, como había podido comprobar cuando tuvo que subirlo a su coche para llevárselo de vacaciones, seguía viéndose como el primer día. De cualquier manera, la calidad de la imagen no era algo que en aquel momento preocupara a Francisco Javier, al contrario de lo que sucediera en el año noventa cuando compró aquel televisor, por ser el mejor del mercado, para ver el mundia de Italia.
Lo que en realidad preocupaba a Francisco Javier era qué estaba haciendo con su vida.
Un cigarrillo se consumía entre sus dedos índice y anular, mientras la ceniza formaba una pequeña cordillera en el brazo del sofá.
-¿Si la vida fuese un cigarrillo?, qué serían las cenizas --Se preguntaba Francisco Javier sin apartar la mirada de la pantalla.
-Porque la colilla está claro lo que es --Continuaba reflexionando. --La colilla son los restos de lo que una vez fuera un prometedor especimen. Igual que yo lo fui una vez.
-¿Qué he hecho? ¿Cómo he llegado a esta situación? ¿Qué hago perdiendo la vida, consumiendo mi tiempo delante de este televisor?
Ante Francisco Javier se abrió un abismo de vacío, un agujero negro en el que irremediablemente se caería.
Y se cayó.
Publicado por Poncho a las 21:54
miércoles, marzo 16, 2005
Hoy p nos ha dicho:
-En el cole juego con Hugo. Es mi novio y lo pasamos muy bien.
Poncho, prepárate pa lo que viene...
Publicado por Poncho a las 15:16
miércoles, marzo 09, 2005
Surrealismo cotidiano
Yo: ¿Entonces se ha ido a Estados Unidos?
P: Si. A trabajar.
Yo: ¿A qué parte?
P: mmmm, ¿cómo se llama el sitio ese de los vampiros?
Yo: (pensando en Entrevista con el vampiro) ¿Nueva Orleans?
P: No hombre, no. Donde Drácula
Yo: ¡¿Transilvania?!
P: ¡Eso es! ¡Pensilvania!
Yo: ...
Publicado por Poncho a las 11:09
lunes, marzo 07, 2005
De repente uno más.
Pese a los meses de mentalización y la experiencia previa que uno pudiera tener, no deja de ser chocante el compartir la vida con una nueva persona.
Ahora somos cuatro (cinco si, como hace P, contamos a K), el recien llegado, ponchito, (al que por motivos de legilibilidad del blog, a partir de ahora llamaré n) ha empezado a hacerse notar. Sus gestos parecen decir: "no soy un objeto, ni una mascota. Soy una persona que dentro de poco tendrá ideas propias y debereis tenerme en cuenta..."
Cómo si no lo hiciéramos ya. Cómo si no se hubiese notado su llegada. Desde hace una semana dormimos poco y a saltos (reconozco que yo duermo bastante más que P), y estamos en tensión permanente esperando oir a cada momento su lloro en demanda de atención.
Pero juro que no hay nada más maravilloso que sentirse observado por sus ojos, que aun sin ver se las arreglan para entender una vida tan nueva como viejo es el mundo.
Publicado por Poncho a las 11:10
lunes, febrero 28, 2005
Es curioso lo que todos los años me sucede con los premios Oscar: Se que están manipulados, orientados políticamente y artísticamente devaluados respecto a otros festivales (europeos o "independientes"), pero no puedo dejar de mirar para ellos. Sobre todo cuando, en años como este, aparentemente aciertan.
Me encanta mortificarme, cada vez que veo a Clint Eastwood hacer su nueva mejor película, diciéndome: "pensar lo poco que me gustaban las películas de Harry el Sucio y aquellos espantos que hacía con un orangután... y se ha convertido en un director sensible y en un actor creible, lo cual, visto lo que hay, no es poco"
Me hacen gracia los ninguneos a los que la Academia es tan dada: ignorar una y otra vez a Scorsese, que pese a quien pese es uno de los directores más importantes de la historia y la sombra de la sospecha cada vez que no le dan el premio a un actor por motivos políticos (¿pesarán todavía las opiniones de Benning y Beatty acerca de su presidente?)
Me hubiese encantado que le dieran el Oscar a Johnny Depp, porque se atreve con todo, y me encanta que se lo hayan dado a Charlie Kaufman porque siempre sorprende.
Bien por Amenábar. Espero que sea el primero de muchos.
Pero sin duda, la mayor sorpresa de la noche y la más agradable ha sido el premio para Jorge Drexler. Su música la conocí hace poco, y gracias a un blog, pero me ha robado el corazón para siempre. Me alegro infinito por él, sobre todo después del feo que le hizo la organización de la ceremonia.
Hay días en los que me siento curiosamente optimista.
Vuelve a nevar.
Publicado por Poncho a las 09:17
sábado, febrero 26, 2005
viernes, febrero 25, 2005
De nada sirvió desnudarnos bajo la luna llena y pintar en la barriga de P, antiguos símbolos celtas. Puede que la culpa haya sido por usar lápiz de labios en vez de sangre de un cordero recién sacrificado, pero se nos habían terminado los corderos recién sacrificados.
Me temo que no sólo no ha funcionado el ritual, sino que hemos enfadado a alguna deidad rencorosa, ya que las últimas veinticuatro horas han sido horribles:
-P sigue embarazada. Si sus pies siguen hinchándose, tememos que exploten.
-Yo tengo un gripazo de aupa, con fiebre, tos y dolor de piel.
-Se nos ha estropeado la caldera y no vendrán a arreglarla hasta el lunes, por tanto tendremos que vivir sin agua caliente ni calefacción.
Y es que es peligroso jugar con las fuerzas de lo desconocido.
Publicado por Poncho a las 13:07
jueves, febrero 24, 2005
Con la edad se va perdiendo la vergüenza. También se deja atrás la osadía que da la ignorancia y la capacidad de sorprenderse. Como esto no es cosa buena, hay que buscar nuevos estímulos en los que puedas sentirte un principiante absoluto.
Aunque no tenga mucho que ofrecer, aunque no haya demasiado para llevar, soy blogger, por tanto lo cuento todo, y como recientemente he descubierto lo divertido que es cocinar, haciendo gala de mi total falta de vergüenza, voy a poner una de las (4) recetas que controlo:
Pollo agridulce (para dos personas)
Dos filetes de pollo cortados en tiras
Una zanahoria grande (o dos pequeñas)
Un pimiento (rojo, verde o mitad y mitad)
Una cebolla
Una cucharada de miel
Medio limón
Salsa de soja
Cortar los vegetales en trozos pequeños y poner a pochar con un chorrito de aceite y sal, en una sartén, a fuego medio y tapado. Cocinar durante diez minutos y añadir un chorro de salsa de soja. Seguir cocinando hasta que los vegetales empiecen a adquirir una textura suave (unos quince minutos más)
Mientras los vegetales se hacen, rebozar el pollo con harina (he encontrado una harina especial para tempura que es una maravilla) y freir hasta que quede dorado, pero no demasiado.
Una vez que los vegetales estén listos, añadirles el pollo.
Es el momento de comenzar con la salsa agridulce. Añadimos a la mezcla de vegetales y pollo el zumo de medio limón y una cucharada de miel. Seguir cocinando unos siete minutos mientras se revuelve (con herramientas de madera, siempre con herramientas de madera).
Servir con arroz.

Llamadme cocinillas...
Nota importante: Un jardín tan extraño no se responsabilizará de los posibles problemas de salud derivados del consumo de esta receta.
Publicado por Poncho a las 00:27
domingo, febrero 20, 2005
La barriga de P ha alcanzado un tamaño increible. Es como si llevase un balón de playa completamente hinchado debajo de la ropa, le ha desaparecido el ombligo y cada vez que se tiene que levantar del sofá tiene cierto aire de tortuga boca arriba.
P ya está harta. En teoría nos quedan algo menos de tres semanas, pero todo el mundo (médicos incluidos) están convencidos de que será antes.
Nosotros, por nuestra parte, estamos aplicando los métodos caseros para intentar adelantarlo. Hemos probado con sexo (muy divertido, aunque algo complicado) y no ha resultado (y aseguro que hemos probado varias veces). Ayer nos fuimos a cenar a un mejicano (dicen que el picante es catalizador en estos asuntos), pero de momento nada. Ahora estamos preparando un extraño ritual pagano para aprovechar el cambio de luna que sucederá a mediados de semana. Tenemos muchas esperanzas puestas en esto, aunque ahora que lo veo escrito me da la impresión de que suena como si estuviesemos algo desesperados...
Publicado por Poncho a las 21:30
lunes, febrero 14, 2005
Un indicio de que has subido de categoría en la liga de los adultos es cuando tu padre te regala esto:

Cada vez me siento más Bob Harris
Publicado por Poncho a las 23:02
domingo, febrero 13, 2005
P y yo podemos presumir de haber construido una relación madura. Nos hemos dado cuenta de que llevamos semanas utilizando el mismo cepillo de dientes... y no nos importa.
Publicado por Poncho a las 18:36
lunes, febrero 07, 2005
Todos los que nos hemos ido del hogar paterno sentimos cierta nostalgia cuando volvemos a él de visita: Tu vieja habitación, las cosas que se quedaron en ella y que por uno u otro motivo no pudieron acompañarte en tu nueva vida, la comida de mamá, tu cama de más-joven-soltero-adolescente (aaaaay, si pudiera hablar). Los sentimientos se amontonan, y se mezclan formando una amalgama de pena y alivio que hace que te preguntes cosas. Por ejemplo: ¿dónde coño estarán mis discos de The Charlatans?
Publicado por Poncho a las 20:13
sábado, febrero 05, 2005
Mis niñas vuelven a estar en casa.
A P le han dado el alta, y ahora se encuentra disfrutando de su embarazo de ocho meses como si no hubiese pasado nada. p no se despega de su madre mientras le dice:
"Mamá te eché mucho de menos. Te quiero mucho. A que no vas a volver al médico..."
Y yo... qué quereis que os diga... sólo puedo mirarlas y sonreir.
Publicado por Poncho a las 01:20
miércoles, febrero 02, 2005
Creo que P se encuentra mucho mejor: Hemos discutido.
Ya lleva veinticuatro horas sin medicación y se ha estabilizado. Así que los médicos han dicho que si mañana continúa igual, la enviarán a casa. Además, como ya estamos dentro de las semanas de seguridad el parto sería normal y no haría falta incubadora, y por tanto no es necesario que haga reposo. Así que ya ha hecho planes: ir a la peluquería y asistir el viernes a la fiesta de Carnaval de p. Yo le he hecho notar que no me parecía demasiado apropiado dado que lleva más de un mes convaleciente (y las últimas dos semanas ingresada en el hospital). Ella, como suele hacer, me ha dicho que lo tendrá en consideración (lo cual quiere decir que acabará haciendo lo que a ella le parezca). Hemos estado unos minutos sin hablar, hasta que me ha dicho:
-Entonces, de disfrazarnos en Carnaval ni hablamos, ¿no?
-...
Publicado por Poncho a las 21:25
...al contrario de lo que es habitual en él, ya que el pontífice es bien conocido en el ambiente nocturno de la cità del Vaticano donde es participante habitual de interminables fiestas en las que se mezclan sotanas con gin-tonics.
Publicado por Poncho a las 18:42
















